La masacre contra los cristianos sigue aumentado ante el silencio de buena parte de la Comunidad Internacional
Militantes vinculados a Estado Islámico (ISIS/Daesh) atacaron la aldea de Apakolu, en la provincia de Ituri, al este de la República Democrática del Congo, causando la muerte de al menos 22 personas, en su mayoría civiles cristianos, según informes internos de Naciones Unidas y organizaciones locales de derechos humanos.
El ataque de ADF en Ituri ocurrió en la madrugada del domingo, alrededor de las 04:00 horas, en una localidad compuesta en un 95% por población cristiana. Los militantes perpetraron una masacre indiscriminada y secuestraron a un número aún no confirmado de habitantes.
Christophe Munyanderu, líder del grupo de derechos humanos CRDH en Irumu, elevó la cifra de víctimas a 25, indicando que 15 hombres fueron encontrados muertos dentro de una vivienda, mientras que otros siete cadáveres aparecieron a lo largo de una carretera. Las evidencias sugieren ejecuciones selectivas y extrema violencia.
Los responsables han sido identificados como miembros de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), un grupo armado de origen ugandés operando en el este del Congo y oficialmente vinculado a Estado Islámico en África Central. Daesh ha reivindicado anteriormente ataques similares en la región, muchos de ellos dirigidos específicamente contra comunidades cristianas.
El informe de la ONU también señala que esta masacre se produjo apenas dos días después de un ataque de las ADF contra la aldea vecina de Kazaraho, donde se enfrentaron con el Ejército congoleño y milicias locales. En ese incidente, Estado Islámico afirmó haber asesinado y secuestrado a varios cristianos, confirmando un patrón de violencia religiosa en Ituri.
En un ataque separado, la noche del sábado, combatientes de las ADF incendiaron viviendas, comercios y una iglesia católica en la aldea de Musengo, en la provincia de Kivu del Norte. Durante la respuesta militar, al menos dos soldados congoleños perdieron la vida. Las autoridades locales informaron la destrucción de catorce casas, un centro de salud y parte del templo católico.
Entre el 23 y el 26 de enero, Estado Islámico se atribuyó, mediante comunicados difundidos por SITE Intelligence Group, varios ataques en Ituri y Kivu del Norte, reportando 35 muertos y daños significativos a infraestructuras civiles y militares.
Este patrón de violencia confirma la creciente amenaza de Estado Islámico en el este del Congo, especialmente contra comunidades cristianas, y evidencia la dificultad de las autoridades congoleñas para controlar la expansión de grupos armados como las ADF en la región.












