Pedro Sánchez sigue sometiéndose a los musulmanes
El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha reconocido oficialmente que en varios colegios públicos de Ceuta y Melilla se ha retirado la carne de cerdo de los menús escolares debido a la alta proporción de estudiantes musulmanes. La información se refleja en una respuesta parlamentaria del Ministerio de Educación a preguntas formuladas por VOX.
Según el propio Gobierno, nueve centros educativos en Ceuta y tres en Melilla ofrecen exclusivamente carne halal, argumentando que “casi la totalidad” del alumnado que utiliza el comedor escolar profesa la religión islámica. En al menos tres de estos colegios, el 100% de los alumnos son musulmanes, situación que ha motivado la adaptación de los menús a las normas alimentarias islámicas.
El Ministerio de Educación justifica esta medida afirmando que su “objetivo principal” es garantizar una alimentación saludable que respete tanto los requisitos nutricionales como las necesidades culturales y religiosas del alumnado. Esta política se ampara en el último Real Decreto aprobado en abril y en distintos planes vinculados a la Agenda 2030, como la Garantía Infantil Europea y el Plan Nacional de Derechos Humanos.
No obstante, VOX ha criticado que esta decisión implica imponer una dieta religiosa concreta a estudiantes que no comparten dicha fe, obligándolos a aceptar un menú halal o a prescindir del servicio de comedor escolar al que tienen derecho.
El partido de Santiago Abascal subraya que lleva tiempo denunciando esta situación, sistemáticamente negada por el Gobierno y por parte de los medios de comunicación de izquierda, hasta que la presión parlamentaria obligó al Ejecutivo a reconocerlo oficialmente por escrito.
VOX asegura que la prohibición de la carne de cerdo en los comedores escolares de Ceuta y Melilla representa una cesión cultural injustificada, priorizando las tradiciones islámicas frente a la gastronomía española y vulnerando la libertad religiosa de los alumnos no musulmanes. Además, recuerdan que esta práctica contradice las prescripciones técnicas del propio Ministerio, que establecen que los menús deben respetar “las tradiciones gastronómicas de la zona”.
Para la formación política, la polémica sobre el cerdo en los colegios no es un caso aislado, sino un reflejo del modelo de convivencia promovido por el Gobierno, basado, según denuncian, en la renuncia progresiva a elementos culturales españoles en favor de adaptaciones ideológicas al islam.












