Todo para llegar a más audiencia con la propaganda de TelePedro mientras infraestructuras básicas sufren un mantenimiento insuficiente
La Corporación Radiotelevisión Española (RTVE) ha incrementado drásticamente su desembolso en contrataciones con productoras privadas externas, alcanzando los 278,5 millones de euros durante el ejercicio 2025, según los datos publicados por la propia entidad y recogidos por diversos medios.
Esta cifra supone un aumento del 22% respecto a los 227,7-227,8 millones invertidos en 2024, y representa aproximadamente una cuarta parte del presupuesto anual total de RTVE, que ronda los 1.100-1.239 millones de euros.
Críticos con la gestión del ente público de RTVE, al que algunos sectores denominan ‘TeleSánchez’ o ‘TelePedro’, denuncian que este despilfarro se destina en buena medida a contenidos que consideran propaganda ideológica alineada con el Sanchismo, mientras se externalizan producciones clave a pesar de contar con una plantilla de más de 6.600-7.000 empleados.
Altos cachés para figuras mediáticas
Se critica especialmente la contratación de programas de “infoentretenimiento” y altos cachés para figuras mediáticas, lo que permite, según estas voces, crear una “redacción paralela” más afín al Ejecutivo y desplazar a los profesionales internos.
A pesar de este gasto récord en compras a productoras (que algunos califican de “sin límite” para competir con las televisiones privadas), RTVE cerró 2025 con un superávit operativo anunciado de 45 millones de euros (superior a 55 millones tras ajustes contables), lo que el presidente José Pablo López presentó como signo de eficiencia y buena gestión.
Abandono de las infraestructuras
Sin embargo, este fuerte incremento en externalizaciones audiovisuales contrasta duramente con el descuido crónico en el mantenimiento de infraestructuras básicas de transporte, cuya inversión insuficiente ha sido señalada como factor clave en varios accidentes graves ocurridos recientemente.
En 2025 y principios de 2026, España ha sufrido tragedias ferroviarias como los choques en Adamuz (Córdoba) —con 45 fallecidos— y Gelida (Barcelona), que han dejado decenas de víctimas mortales y heridos, y han reabierto el debate sobre el déficit inversor acumulado.
Expertos y asociaciones del sector advierten de un déficit histórico en conservación: en carreteras se estima una necesidad anual de al menos 2.000 millones de euros para mantener el valor patrimonial de la red (frente a cifras muy inferiores en años recientes), mientras que en ferrocarril —a pesar de incrementos recientes gracias a fondos europeos— persiste un gap de miles de millones acumulado desde la crisis de 2008-2018. El gasto por pasajero en mantenimiento de alta velocidad ha caído un 30% desde 2019, pese al aumento explosivo de usuarios tras la liberalización.
Vías y carreteras envejecidas
Mientras el Gobierno presume de récord inversor en algunos corredores (como los 3.123 millones en el Atlántico en 2025) y anuncia planes ambiciosos (8.000 millones en Rodalies hasta 2030), la realidad de puentes, vías y carreteras envejecidas genera indignación ciudadana. Y son los ciudadanos los que se preguntan por qué se destinan cientos de millones a productoras para contenidos controvertidos y, en cambio, se escatima en seguridad vial y ferroviaria que salva vidas.
Este contraste pone de manifiesto, según críticos, las prioridades equivocadas del Ejecutivo: propaganda televisiva de RTVE por encima de la seguridad y el mantenimiento de lo esencial para los ciudadanos.











