Informaciones publicadas afirman que la vivienda del expresidente del gobierno fue fuertemente blindada por seguridad
El Ministerio del Interior desplegó un refuerzo extraordinario del dispositivo de seguridad que protege la vivienda del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el mismo día en que Estados Unidos ejecutó la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por orden de Donald Trump.
Esta ampliación del esquema de vigilancia se llevó a cabo en el chalet donde reside Zapatero en Las Rozas (Madrid) y superó con creces la protección habitual que recibe por su condición de exjefe del Ejecutivo.
Vigilancia reforzada en Las Rozas
Aunque Zapatero cuenta permanentemente con escoltas de la Policía Nacional, ese día Interior incrementó notablemente la presencia de agentes desde primeras horas de la mañana. Una patrulla adicional de policías de paisano patrulló repetidamente el perímetro del inmueble, controlando accesos y zonas que no suelen ser vigiladas habitualmente.
Entre los recursos utilizados, se includió al menos un vehículo camuflado que se situó estratégicamente detrás de la garita de seguridad, aprovechando la vegetación para mantener discreción en el control perimetral.
Además, las instrucciones al operativo contemplaron la supervisión detallada del entorno inmediato, incluso controlando elementos secundarios de la vía pública —como los contenedores de basura— para impedir la obtención de información sensible.
Medidas previas de protección
Este aumento del blindaje se suma a otras medidas de seguridad previamente autorizadas. Tras su traslado desde Aravaca, Zapatero obtuvo del Ministerio del Interior la instalación de una garita fija de control en la entrada de su parcela y un sistema de doce cámaras de videovigilancia distribuidas por todo el perímetro de su chalet.
La vivienda, valorada en torno a dos millones de euros, se encuentra en una urbanización de alto nivel donde los alquileres de inmuebles de características similares suelen oscilar entre 6.000 y 10.000 euros al mes.
Un contexto de tensión internacional y judicial
El reforzamiento de la seguridad de Zapatero se activó en un contexto particularmente delicado para el expresidente. La detención de Maduro ha puesto de nuevo en primer plano su labor como mediador en Venezuela, un papel que él mismo ha reconocido públicamente y que ha generado preguntas judiciales en Estados Unidos.
Paralelamente, en España, continúa la investigación sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra, beneficiaria de 53 millones en ayudas públicas. Esta causa ha incluido detenciones de empresarios y ha puesto foco en las relaciones de Zapatero con el entorno de la compañía, especialmente tras la difusión de grabaciones de una reunión que mantuvo con uno de los investigados.
Desde que estallaron estos dos frente —el internacional ligado a Maduro y el judicial en España—, Zapatero ha optado por mantenerse en silencio, sin apariciones públicas ni explicaciones sobre ninguno de los asuntos.












