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El marroquí Hakimi, premio Fair Play en medio de la polémica por el incidente de la toalla

Al capitán marroquí lo pillaron las cámaras agarrando la toalla del portero de Senegal y lanzándola detrás de las vallas publicitarias

La final de la Copa África entre Senegal y Marruecos, disputada en el estadio Prince Moulay Abdellah bajo una intensa lluvia, no solo dejó a Senegal como campeón tras una dramática prórroga, sino que también generó controversia. Especialmente por el irrespetuoso comportamiento de algunos jugadores marroquíes, incluido su capitán Achraf Hakimi.

El defensa del Paris Saint-Germain, quien recogió el premio Fair Play para su selección, se vio envuelto en un incidente que ha sido calificado como «lamentable» por diversos medios.

El partido, marcado por momentos de alta tensión, incluyó un amago de abandono por parte de Senegal en el tiempo añadido, un penalti detenido por el portero Edouard Mendy y un gol decisivo de Pape Gueye, jugador del Villarreal, en la extensión.

Sabotaje al portero de Senegal

Sin embargo, las imágenes que han emergido recientemente revelan intentos deliberados por parte de recogepelotas y jugadores marroquíes para sabotear al guardameta senegalés. En concreto, varios ‘ball boys’ intentaron arrebatarle la toalla a Mendy, llegando incluso a derribar al portero suplente Yehvann Diouf en el forcejeo. El objetivo: impedir que Mendy secara sus guantes en medio del diluvio, lo que podría haber provocado errores en su juego.

Achraf Hakimi no quedó al margen de la polémica. Videos capturados durante la confusión en el área senegalesa muestran al capitán marroquí agarrando la toalla y lanzándola detrás de las vallas publicitarias. Afortunadamente para Senegal, el lateral Malick Diouf reaccionó con rapidez y la recuperó, evitando mayores complicaciones.

Otro jugador marroquí, el centrocampista Saibari, también intentó algo similar, contribuyendo a un ambiente donde el juego limpio brilló por su ausencia.

Premio al juego limpio

La ironía del asunto radica en que, al final del encuentro, fue precisamente Hakimi quien recogió el premio Fair Play otorgado a Marruecos por la organización del torneo.

Este galardón, que reconoce el comportamiento deportivo ejemplar, contrasta fuertemente con las acciones vistas en el campo, lo que ha generado críticas en redes sociales y entre analistas. «Es curioso que en una final tan bochornosa, el anfitrión se lleve un premio por fair play«, comentó un redactor en un análisis posterior.

Mientras Senegal celebra su título, la CAF (Confederación Africana de Fútbol) podría revisar el incidente, aunque por ahora no hay sanciones anunciadas.

Marruecos, como subcampeón, se queda con la medalla y el premio, pero también con una imagen pública lamentable. Hakimi, una estrella consolidada en el fútbol europeo, no ha emitido declaraciones directas sobre el suceso, pero su rol como capitán lo pone en el centro de la polémica.

 

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