Sumisión descarada a la agenda woke más radical: la que equipara a hombres que se declaran mujeres con las mujeres reales
El cinismo del Partido Popular ha alcanzado cotas insuperables. Mientras José Luis Martínez Almeida y su equipo se venden ante los votantes conservadores como baluarte contra la ideología de género, la Agenda 2030 y el borrado de la mujer biológica, el Ayuntamiento de Madrid organiza una charla titulada “Transmisoginia y transfeminidades de mujeres trans” dentro de la programación oficial del 8M.
Según revela OkDiario, este acto, financiado con dinero público de todos los madrileños, incluye a “expertos de diversos ámbitos” que impartirán consejos y asesoramiento sobre cómo tratar a las personas trans, promoviendo conceptos como la “transmisoginia” (supuesta discriminación contra mujeres trans) y las “transfeminidades”.
Wokismo del PP de Madrid
Fuentes municipales del propio consistorio justifican la actividad alegando que va dirigida a “colectivos en situación de vulnerabilidad”, pero lo cierto es que se trata de una sumisión descarada a la agenda woke más radical: la que equipara a hombres que se declaran mujeres con las mujeres reales y criminaliza cualquier defensa del sexo biológico como “odio”.
VOX lleva años advirtiendo de esta deriva: el PP dice una cosa en mítines y radios —critica la Ley Trans, promete frenar el adoctrinamiento en colegios, rechaza la Agenda 2030— y hace exactamente lo contrario cuando gobierna.
Almeida, que se presenta como “defensor de la libertad” y “enemigo del Sanchismo”, permite que el dinero de los contribuyentes se destine a blanquear la imposición de la ideología trans en una fecha simbólica como el Día de la Mujer.
Feministas «transfóbicas»
Esta hipocresía no es nueva: el PP votó a favor de leyes de “igualdad” que abrieron la puerta al género fluido, firmó pactos con la izquierda para aplicar la Agenda 2030 en municipios, y ahora, en Madrid, regala altavoces institucionales a quienes llaman “mujeres trans” a varones y tachan de “transfóbicas” a las feministas que defienden el sexo biológico.
VOX se pregunta cuándo va a dejar el PP de traicionar a su electorado conservador. Y cuánto más va a seguir financiando con fondos públicos la agenda que destruye la familia, la identidad sexual y la libertad de expresión.












