Solo el grupo de VOX, Patriotas por Europa, votó en contra de todo ello
El Partido Popular (PP) ha apoyado en el Parlamento Europeo un informe que defiende una definición de violación basada en el consentimiento, una postura alineada con la conocida ley del “solo sí es sí” impulsada en España por Irene Montero.
El documento, aprobado con el respaldo mayoritario del grupo popular, fija las prioridades de la Unión Europea para la próxima sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer.
La definición de violación basada en el consentimiento como criterio universal
El informe aprobado subraya “la importancia de la legislación sobre la violación basada en la noción del consentimiento”, defendiendo que la violencia sexual debe definirse por la ausencia de consentimiento, y no exclusivamente por la existencia de violencia física, coacción o amenazas.
En concreto, el texto insta a promover a nivel internacional una definición común que establezca el consentimiento como elemento central en la tipificación de estos delitos. Esta postura coincide con la reforma legal impulsada en España durante el mandato de Montero, que situó el consentimiento explícito en el eje de la regulación penal sobre agresiones sexuales.
Perspectiva de género obligatoria en todas las leyes y políticas
Además de la cuestión del consentimiento, el informe aprobado en el Parlamento Europeo incluye otras propuestas de calado:
- Incorporar la perspectiva de género en todas las políticas, leyes, procedimientos y programas públicos.
- Garantizar un acceso amplio y equitativo al aborto a escala global.
- Reconocer como mujeres a las personas trans que se identifiquen como tales.
Estas líneas estratégicas forman parte de la agenda europea en materia de igualdad y derechos sexuales y reproductivos.
División de voto: apoyo del PP y rechazo de VOX
La votación evidenció diferencias entre las delegaciones españolas en la Eurocámara. Mientras el PP respaldó el texto, VOX y su grupo europeo, Patriotas por Europa, votaron en contra del informe.
La aprobación del documento refuerza la posición de la Unión Europea en favor de una armonización legislativa basada en el consentimiento y la transversalidad de la perspectiva de género, cuestiones que siguen generando debate político tanto en España como en el conjunto de Europa.











