Lo echaron por no hablar en neutro ni con el nombre inventado de un alumno ‘trans’ y acumula 550 días de cárcel por incumplir la prohibición judicial de volver a clase
Profesor cristiano irlandés, Enoch Burke, vuelve al colegio o pesar de la amenaza de encarcelamiento. Burke suma 550 días de prisión y 225.000 euros en multas por saltarse la orden judicial que le prohíbe volver al trabajo donde lo expulsaron no hablar con el género neutro y el nombre inventado de un alumno ‘trans’.
Enoch Burke, profesor de alemán e historia en Wilson’s Hospital School, llegó al centro a las 9:15 de la mañana de este jueves, menos de 24 horas después de que el Tribunal lo liberara temporalmente de la prisión de Mountjoy en Dublín.
Todo comenzó cuando se negó por motivos religiosos a dirigirse a un alumno en transición con un nuevo nombre y el pronombre “they” (neutro, como el ‘elle’ en castellano), lo que considera contrario a sus creencias cristianas y derechos constitucionales. Tras su expulsión y la emisión de órdenes judiciales de alejamiento de la escuela, que incumplió reiteradamente, comenzó su calvario judicial y carcelario.
El juez Brian Cregan concedió la libertad condicional para que Burke preparara sus procedimientos legales contra el panel de apelaciones disciplinarias que revisa su despido, pero advirtió que cualquier intento de presentarse en el colegio implicaría su regreso inmediato a prisión, ya que la orden judicial que le prohíbe entrar en el recinto seguía vigente.
El conflicto judicial se intensifica
El profesor, cristiano evangélico, ignoró la orden y declaró ante los medios que era “mi deber estar en mi lugar de trabajo”. Burke acumula más de 550 días en prisión desde finales de 2022 por incumplir repetidamente la orden que le impide acceder al colegio, además de multas que superan los 225.000 euros.
Al llegar al colegio, la seguridad le impidió permanecer en el interior, aunque algunos relatos indican que pasó brevemente las puertas antes de que lo detuvieran. Burke permaneció varias horas fuera de las verjas, en condiciones de frío, y explicó a los periodistas: “Nunca debí estar en prisión en primer lugar, este es mi lugar de trabajo, aquí es donde enseño”.
El Tribunal Superior recibió información de que el colegio podría presentar una nueva solicitud para su encarcelamiento, y el juez indicó que atendería una moción urgente ese mismo día. El caso continúa abierto y destaca la persistencia del profesor en defender su postura frente a las decisiones judiciales y escolares.












