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El ruinoso cine español pierde 700.000 espectadores en un año 2025 récord en subvenciones

El cine español recibió 167 millones de euros en ayudas estatales, más del doble de los 79 millones generados en taquilla

El cine español cierra 2025 con un balance desolador, marcado por un récord histórico en subvenciones públicas que no ha logrado frenar una drástica caída en la audiencia. A pesar de recibir 167 millones de euros en ayudas estatales, más del doble de los 79 millones generados en taquilla, la industria ha perdido más de 700.000 espectadores en comparación con el año anterior, según datos recientes analizados por expertos del sector.

En 2024, el volumen de subvenciones ya había alcanzado niveles máximos similares, pero la recaudación fue ligeramente superior, con 82,2 millones de euros.

Esta brecha entre financiación pública y rendimiento comercial se ha ampliado progresivamente. Desde 2014, cuando el cine nacional atrajo a 22,4 millones de espectadores y recaudó 109,78 millones, la audiencia ha caído un 45,2%, mientras que los ingresos han descendido cerca del 28%.

Parte de esta menor caída en taquilla se explica por el aumento gradual en el precio de las entradas, que ha mitigado el impacto económico pero no ha resuelto el problema de fondo: la desconexión entre la oferta cinematográfica española y los gustos del público.

Saldo negativo acumulado

El saldo negativo en el cine español acumulado en los últimos seis años asciende a aproximadamente 370 millones de euros, al comparar las ayudas recibidas con los ingresos generados. Esta tendencia descendente, que se arrastra desde hace más de una década, no muestra signos de recuperación, incluso si se descuentan los años afectados por la pandemia.

Analistas señalan que, pese al esfuerzo económico de las administraciones, las producciones nacionales luchan por captar el interés de los espectadores, quienes optan cada vez más por contenidos internacionales o plataformas de streaming.

Este «año negro» pone en evidencia la necesidad de una reflexión profunda en el sector: son suficientes las subvenciones si no se traducen en mayor atractivo para el público…

Mientras tanto, el cine español enfrenta el reto de reinventarse para reconectar con su audiencia y justificar la inversión pública. De no revertirse esta dinámica, el futuro podría ser aún más sombrío, con implicaciones para la diversidad cultural y el empleo en la industria.

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