De las cifras de hace ocho años se ha pasado a un auténtico tsunami que deja a las españolas más expuestas, más vulnerables y más abandonadas
Hoy se celebra el día de la ‘hipocresía’ sin límites del PSOE, de toda la izquierda, y en mayor medida aún, la del presidente Pedro Sánchez. El 8M.
Hoy, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez, el PSOE y toda la izquierda radical salen a las calles con sus banderitas moradas, megáfonos y eslóganes de “feminismo” de salón, las mujeres españolas viven una realidad muy distinta. Un país donde las violaciones se han multiplicado desde que Sánchez llegó a la Moncloa. Sí, han leído bien. Cuatro veces más agresiones sexuales que en 2018. Y el Ejecutivo, en lugar de protegerlas de verdad, prefiere la foto, la marcha y el postureo ideológico.
Según revela OkDiario en su última información, el Gobierno de coalición sale este 8M a presumir de “avances” en igualdad mientras los datos oficiales del Ministerio del Interior, los mismos que dirige Grande-Marlaska, muestran un desastre sin precedentes: las violaciones se han disparado casi un 300% desde que Sánchez y sus socios están al mando.
Abandono e inseguridad
De las cifras de hace ocho años se ha pasado a un auténtico tsunami que deja a las españolas más expuestas, más vulnerables y más abandonadas que nunca. De 1.382 violaciones en 2017 hasta la escalofriante cifra de 5.363 en 2025.
Las preguntas en este 8-M que tanto celebra la izquierda es dónde está la “protección” que prometían. Y dónde queda ese feminismo que tanto pregonan Irene Montero y sus herederas cuando la ley del “Solo sí es sí” dejó en la calle a decenas de violadores condenados. O dónde está la “seguridad” de un Gobierno que presume de ser el más progresista de la historia mientras las denuncias por delitos sexuales se multiplican y las mujeres tienen que mirar dos veces antes de volver solas a casa por la noche.
El contraste es insultante. Hoy el séquito de ministras y ministros desfila con sonrisas, pancartas y subvenciones públicas para ONGs amigas, hablando de “brecha salarial”, “violencia machista” y “derechos”. Todo mientras ignoran deliberadamente que, bajo su mandato, España se ha convertido en un lugar donde las agresiones sexuales han explotado como nunca.
Relato victimista frente a la inseguridad
Prefieren el relato victimista y las cuotas ideológicas antes que invertir en más policía, endurecer las penas o poner orden en las calles.
Esta es la izquierda española: mucha fiesta del 8M, mucha retórica hueca y cero resultados reales para las mujeres de carne y hueso. Mientras ellas se encierran con miedo, Sánchez y el mundo podemita se fotografían con sus pañuelos morados. Hipocresía en estado puro.
Pero la realidad es otra: las españolas no necesitan más desfiles. Necesitan seguridad frente a los shows de las ‘celebraciones’ en el Día de la Mujer.












