Elche defiende sus recursos frente a la presión del PSOE por los menas
El PSOE acusa de “cruel e inhumano” al Ayuntamiento
El debate sobre la acogida de menas ha vuelto a sacudir la política local en Elche. El portavoz adjunto del Grupo Municipal Socialista, Mariano Valera, ha criticado con dureza al equipo de gobierno de PP y Vox después de que la edil de Infancia, Aurora Rodil, asegurase que el consistorio “no tiene vocación ni recursos” para acoger a estos menores extranjeros no acompañados. Para Valera, esta postura convierte a Elche en una ciudad “insolidaria” y “cruel e inhumana”, además de alejarla de lo que considera su tradición de acogida.
Críticas socialistas al gobierno local
El dirigente socialista arremetió contra el alcalde Pablo Ruz, reprochando que se prioricen partidas para “flores, luces y ornamentos” mientras se rechaza la llegada de menas.
En la misma línea, Valera acusó a la Generalitat de Carlos Mazón de “falta de planificación” por pedir colaboración a los municipios y, al mismo tiempo, cuestionar la capacidad de acogida y la financiación del Gobierno de España. Según Valera, detrás de esta estrategia hay un intento deliberado de “crispar y confrontar”.
El derecho de los municipios a decidir
Desde el gobierno local se recuerda que Elche ya soporta un importante esfuerzo presupuestario en materia social y que la prioridad debe ser garantizar la atención a las familias y jóvenes ilicitanos.
La posición de PP y Vox defiende la necesidad de una gestión responsable de los recursos municipales y rechaza que se utilicen a los menores como arma arrojadiza en la batalla política.
La falta de compromiso financiero y de medios claros por parte del Ejecutivo central y autonómico refuerza la idea de que la carga de la acogida no puede recaer únicamente en los
ayuntamientos.
Un debate abierto en la Comunitat
La polémica en Elche se enmarca en un contexto regional de creciente presión migratoria y en el que la acogida de menas se ha convertido en un punto de fricción entre gobiernos locales y la administración autonómica. Mientras el PSOE exige solidaridad sin matices, desde el bloque de centro-derecha se reclama sensatez, previsión y un modelo sostenible que no comprometa los servicios públicos de los vecinos.












