«Me acosó, me humilló y me invadió; voy a ir hasta el final», dice ahora Mouliaá mientras que el podemita dice que todo esto es una burla
La actriz Elisa Mouliaá ha dado un giro inesperado en el caso judicial que la enfrenta al exdiputado Íñigo Errejón, anunciando que mantendrá su acusación por acoso sexual pese a haber expresado previamente su intención de retirarla. En declaraciones ante los medios a las puertas de los Juzgados de Plaza de Castilla, Mouliáa afirmó: «Me acosó, me humilló y me invadió. Voy a seguir con el procedimiento«. Esta decisión llega tras un fin de semana de reflexión, en el que su abogado la animó a «ser fuerte» y continuar, aunque insistió en que la elección final fue voluntaria y consciente.
El cambio de postura se produce solo días después de que, el 4 de febrero, Mouliáa presentara un escrito renunciando a la acusación particular, argumentando que «nadie debería cargar sola con algo así«.
Sin embargo, la Fiscalía ya había solicitado la absolución de Errejón, considerando que los hechos denunciados, un encuentro sexual que, según el Ministerio Público, se detuvo cuando Mouliáa expresó su desacuerdo, no constituían delito, ya que Errejón actuó bajo la creencia de consentimiento mutuo.
Burla al sistema judicial
Errejón, por su parte, ha respondido con dureza a través de su defensa, solicitando el archivo inmediato del caso y acusando a Mouliáa de «burlarse» de él y del sistema judicial con «virajes y decisiones erráticas e incoherentes» que generan dilaciones innecesarias.
La representación del exlíder de Sumar argumenta que la renuncia inicial era irrevocable bajo el principio de buena fe, y que los cambios de criterio de la denunciante vulneran la jurisprudencia establecida.
Intento de negociación
Además, Errejón ha denunciado un intento de negociación por parte de Mouliáa para retirar mutuamente las querellas, ella la de acoso y él una por calumnias, lo que califica como un uso «maquinador y fraudulento» del proceso.

La decisión de Mouliáa ha generado un aluvión de reacciones en redes sociales y medios. En X, múltiples usuarios y cuentas de noticias destacaron el anuncio, con publicaciones como la de OkDiario : «Elisa Mouliáa rectifica y seguirá con la causa contra Errejón: ‘Ahora sí que me han tocado los ovarios'».
Juan Soto Ivars
Sin embargo, no todas las voces han sido de apoyo. El columnista Juan Soto Ivars, en una pieza de opinión publicada en ABC el 9 de febrero, criticó duramente a Mouliáa, describiendo su comportamiento como «volátil» y cuestionando si «no tiene amigos» que la aconsejen.
Soto Ivars argumenta que la denuncia nunca debió avanzar más allá de la fase de investigación, comparándola con casos «irracionales» como el beso de Rubiales, y lamenta que haya llegado a este punto ahora que la Fiscalía se retira.
«Casi me pega»
Otro crítico destacado es Bertrand Ndongo, quien en una publicación en X relató el tenso encuentro con Mouliáa: «Elisa Mouliaá casi me pega cuando le he preguntado si es consciente del daño que está haciendo a Íñigo Errejón y a su familia, con sus numeritos. Esta mujer se está burlando de todas las mujeres víctimas de abuso sexual, ¡es una vergüenza!».
El post, acompañado de un video de Periodista Digital, muestra a Mouliáa en un momento de alta tensión, y ha acumulado miles de interacciones, con respuestas que van desde llamadas a condenarla por «falsa denuncia» hasta defensas de su derecho a cambiar de opinión.
El caso, que se remonta a un encuentro pasado, sigue pendiente de resolución en la Audiencia Provincial de Madrid, donde se evalúa el recurso contra el procesamiento. Mientras tanto, el debate público se intensifica, con opiniones divididas entre quienes ven en la rectificación de Mouliáa un acto de valentía y quienes la acusan de inconsistencia y oportunismo.











