Marruecos ha disparado sus exportaciones de limones un 80 por ciento en 2025 y el dato no pasa desapercibido en un momento especialmente sensible para el sector agrícola europeo. Mientras el campo español protesta por la competencia exterior, el país norteafricano firma su mejor campaña en cinco años y consolida su expansión en mercados estratégicos.
El crecimiento no es simbólico. Es estructural.
Marruecos exporta casi 10.000 toneladas y rompe cuatro años de caída

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Según datos del sector, entre noviembre de 2024 y octubre de 2025 Marruecos exportó cerca de 9.700 toneladas de limones por un valor superior a los 5 millones de dólares.
La cifra supone:
- Un aumento del 80 por ciento respecto a la campaña anterior
- El mejor resultado de los últimos cinco años
- El fin de cuatro temporadas consecutivas de descenso
Para entender el salto, basta comparar: la campaña previa se cerró con apenas 5.300 toneladas, el mínimo histórico reciente. Ahora el sector recupera músculo y vuelve a mirar hacia fuera con ambición.
No se alcanzan aún las 18.000 toneladas de 2010-2011 ni las 17.000 de 2019-2020, pero la tendencia cambia radicalmente.
Cambio estratégico en el calendario de exportaciones
Uno de los movimientos más significativos no está solo en el volumen, sino en el ritmo.
Tradicionalmente, el pico de exportaciones se concentraba en febrero, desplomándose a partir de abril. En la campaña 2024-2025 el patrón cambia:
- Abril registra los volúmenes más altos
- Mayo mantiene cifras sólidas
- La distribución anual es más equilibrada
Esto implica algo clave: mayor estabilidad de suministro y mejor planificación comercial. En un mercado global competitivo, esa regularidad es oro.
Mauritania lidera el ranking y Reino Unido sorprende

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En cuanto a destinos, el mapa también revela movimientos interesantes.
Mauritania absorbe el 45 por ciento del total exportado y encadena cuatro años consecutivos de crecimiento. Se consolida como el socio comercial más sólido.
Pero la sorpresa llega desde Reino Unido. Por primera vez en 17 años supera el umbral de las 1.000 toneladas importadas de limones marroquíes.
Rusia representa el 9,2 por ciento de los envíos, mientras que Países Bajos y Canadá retoman compras tras años de menor actividad.
En paralelo, Francia reduce sus importaciones un 20 por ciento.
El mensaje es claro: Marruecos no depende de un solo mercado. Diversifica.
Diversificación como blindaje comercial
Los mercados secundarios han duplicado sus volúmenes. Esto significa que el país está ampliando su cartera de clientes y reduciendo riesgos.
En un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, inflación y revisión de acuerdos agrícolas, esa diversificación es una ventaja competitiva.
El sector citrícola marroquí no solo crece en volumen. Crece en estrategia.
Un dato que llega en pleno debate agrícola europeo
Este repunte se produce mientras el campo europeo, especialmente en España, denuncia competencia desleal y diferencias en controles sanitarios y normativas medioambientales.
Las cifras marroquíes añaden presión a un debate ya encendido: ¿pueden competir los productores europeos con costes más elevados frente a exportadores con estructuras más flexibles?
El crecimiento del limón marroquí no es anecdótico. Es un síntoma de algo mayor: el reposicionamiento del país como actor estratégico en el comercio internacional de cítricos.
Marruecos consolida su papel en el tablero global
La campaña 2024-2025 confirma la recuperación de un sector clave para la economía agrícola marroquí.
Más volumen. Más mercados. Más estabilidad.
Si la tendencia continúa, Marruecos no solo habrá salido del bache de cuatro años de caída. Habrá reforzado su presencia en Europa y otros destinos en un momento donde cada tonelada cuenta.
La pregunta ahora es si este crecimiento será puntual o el inicio de un nuevo ciclo expansivo.
Porque cuando un país aumenta un 80 por ciento sus exportaciones en un año, no es casualidad. Es estrategia











