En sus últimos tiempos, padecía demencia senil y ya no recordaba el episodio que la catapultó al estrellato involuntario
Cecilia Giménez, la vecina de Borja que saltó a la fama mundial en 2012 por su controvertida restauración del fresco ‘Ecce Homo’, ha fallecido a los 94 años.
La noticia fue confirmada por el alcalde de la localidad aragonesa, Eduardo Arilla, quien destacó el profundo cariño que el pueblo sentía por ella. Giménez murió en la Residencia de Tercera Edad Hospital Sancti Spiritus, donde residía desde hace varios años junto a su hijo, quien padece una discapacidad intelectual.
En sus últimos tiempos, padecía demencia senil y ya no recordaba el episodio que la catapultó al estrellato involuntario.
Nacida el 23 de enero de 1931 en Borja, Cecilia era una aficionada a la pintura que dedicaba su tiempo a conservar el interior de la iglesia del Santuario de Misericordia.
Obra original de 1923
En 2012, decidió restaurar el ‘Ecce Homo’, una obra original de Elías García Martínez datada en 1923, que se deterioraba por filtraciones de salitre en la pared. Con buena intención, repintó el mural, pero un viaje inesperado con su hijo la obligó a interrumpirlo a mitad de proceso. Estudiantes fotografiaron la versión inacabada, que se viralizó en redes sociales, transformando el rostro de Cristo en una figura caricaturesca que el mundo apodó «Ecce Mono» o «Beast Jesus».
Al principio, la repercusión fue abrumadora para Giménez. «Estuve muy malica, malísima… perdí seis kilos y no hacía más que llorar. Me pregunté por qué me ha tenido que pasar a mí esto, si lo he hecho con tan buena voluntad», declaró en 2013 a los medios.
Su sobrina, Marisa Ibáñez, defendió su acción: «Si mi tía no hubiese hecho nada, ese dibujo ahora no existiría«. Lo que comenzó como polémica se convirtió en un fenómeno cultural. El ‘Ecce Homo’ atrajo a más de 300.000 visitantes de 110 países en una década, impulsando el turismo en Borja y generando ingresos para mejoras sociales, como becas y optimizaciones en la residencia donde falleció.
Museo Cecilia Giménez Zarco
El legado de Giménez incluye el Museo Cecilia Giménez Zarco, inaugurado en 2016, que expone obras de concursos internacionales inspirados en su intervención. Arilla la recordó como «una de las personas más queridas de Borja», cuya generosidad transformó el pueblo: «Su infinita generosidad queda plasmada en lo que hemos podido hacer gracias a todo lo que ha traído el Ecce Homo». Su historia, de error a icono pop, perdurará como ejemplo de cómo un acto altruista puede cambiar un destino.












