Saltar el contenido

La juventud da la espalda al feminismo mientras la mitad lo ve como un arma política y crece la fractura entre chicos y chicas

El feminismo entre los jóvenes vive un giro inesperado. Aunque el 65,7% cree que la igualdad mejora la sociedad, solo el 38,4% se identifica hoy como feminista. El dato supone una caída de más de 12 puntos desde 2021 y confirma un desplome que ya no es anecdótico. El Barómetro Juventud y Género 2025 dibuja una generación que reconoce desigualdades… pero desconfía cada vez más del discurso feminista.

La paradoja es evidente: más conciencia social, menos identificación ideológica.

Una caída que marca tendencia

https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/TCLOAR7TY5C3LK3MABMEQQJFRA.JPG?auth=e4a6658c7ff5c610c21d828950e67df9f958259f80270e130dc4c6a03301a406&width=1200

En 2021, casi la mitad de los jóvenes (49,9%) se declaraban feministas. En 2025, la cifra baja al 38,4%. La caída es especialmente significativa entre los chicos: solo el 26% se identifica con el feminismo frente al 51,3% de las chicas. La brecha de casi 25 puntos refleja una fractura generacional dentro de la propia generación.

El dato no implica que los jóvenes nieguen la desigualdad. De hecho, el 48,9% reconoce que existe. Pero la percepción varía radicalmente según el sexo: el 61,4% de las chicas la percibe con claridad frente a solo el 36,7% de los chicos.

La igualdad se apoya, el feminismo se cuestiona

Aquí está el núcleo del debate. El apoyo a la igualdad es mayoritario:

El 81,8% defiende la comunicación abierta como base de la pareja.
El 77,4% cree que la igualdad de derechos y responsabilidades es esencial.

Sin embargo, cuando el concepto es “feminismo”, el respaldo se diluye.

El 49,2% considera que se ha convertido en una herramienta de manipulación política.
El 46,1% cree que se ha ido demasiado lejos y que ahora se discrimina a los hombres.
El 50,8% opina que los varones están desprotegidos ante denuncias falsas.

El discurso igualitario mantiene consenso. La etiqueta feminista genera rechazo creciente.

Conciencia social pero percepciones enfrentadas

El Barómetro muestra que la juventud no es indiferente. Solo un 8,8% cree que no hay desigualdad entre jóvenes. La mayoría reconoce la brecha, especialmente cuando se acerca al mercado laboral.

Pero las experiencias se interpretan de forma distinta.

Las mujeres perciben más obstáculos en:

Acceso a puestos de responsabilidad
Conciliación
Reconocimiento profesional

Los hombres, en cambio, identifican desventajas en:

Expresión emocional pública
Vulnerabilidad social
Riesgo ante acusaciones

La desigualdad se reconoce, pero el foco cambia según quién la mire.

Un feminismo politizado y desgastado

Uno de los datos más sensibles es la percepción política. La mitad de los jóvenes considera que el feminismo ha sido instrumentalizado. Esa lectura erosiona la identificación ideológica incluso entre quienes defienden la igualdad.

La generación más conectada digitalmente también es la más expuesta a narrativas contrapuestas. Redes sociales, debates polarizados y discursos extremos han transformado el marco del debate.

El resultado es una juventud que:

Apoya la igualdad formal
Reconoce desigualdades reales
Pero se distancia del feminismo como bandera

Discriminación cotidiana que no desaparece

El 83% afirma haberse sentido discriminado en alguna ocasión. Los principales motivos señalados son el aspecto físico y el género.

Es decir, las experiencias de desigualdad siguen presentes. Pero la respuesta identitaria no es homogénea.

La igualdad sigue siendo un valor central. El feminismo, en cambio, se convierte en un terreno de disputa simbólica.

Qué significa este giro generacional

El descenso del feminismo entre jóvenes no implica necesariamente un retroceso en derechos. Puede reflejar una transformación en cómo se entiende la igualdad.

Pero también abre interrogantes:

¿Ha perdido el feminismo capacidad de conectar con los chicos jóvenes?
¿Se ha convertido en una etiqueta demasiado asociada a partidos y gobiernos?
¿Estamos ante una reacción generacional frente a un discurso percibido como impuesto?

El Barómetro no ofrece respuestas definitivas. Pero sí una fotografía clara: la igualdad sigue siendo un ideal compartido, el feminismo ya no tanto.

Y esa diferencia puede marcar el rumbo del debate social en los próximos años.

Deja tu respuesta

Donar

Síguenos

Última Hora