La primera ministra italiana resalta las masacres a los cristianos silenciadas por buena parte de la comunidad internacional
Giorgia Meloni, primera ministra italiana, denunció en la Asamblea General de Naciones Unidas la persecución creciente contra los cristianos en el mundo. Además, reclamó un respeto firme a la soberanía de las naciones.
La dirigente cuestionó la efectividad del diálogo y la diplomacia en un contexto global marcado por 56 conflictos activos, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial.
Meloni recordó que la ONU fue creada en 1945 por 51 países con el objetivo de prevenir la guerra y preservar la paz mundial. «Ocho décadas después, debemos preguntarnos si hemos alcanzado esa meta. La respuesta está en las noticias: la paz y la diplomacia no logran prevalecer», afirmó.
Necesidad de reformar la ONU
La líder italiana subrayó la urgencia de una reforma profunda en Naciones Unidas para enfrentar los desafíos actuales con eficacia. Señaló que el multilateralismo y la diplomacia son inútiles sin instituciones que funcionen bien.
«No se trata de una reforma ideológica, sino pragmática y realista, que respete la soberanía nacional y promueva soluciones compartidas», explicó.
También pidió reducir la burocracia y eliminar el despilfarro dentro de la ONU para que sea una organización eficiente y transparente.
Crítica a la protección desigual de derechos humanos
Meloni criticó la hipocresía en la protección desigual de ciertos derechos humanos dentro de la ONU. Reivindicó la libertad religiosa como un derecho fundamental.
Denunció que millones de personas, principalmente cristianos, sufren persecución y violencia en varias partes del mundo.
«Decenas de millones de personas son perseguidas y masacradas por su fe», afirmó, haciendo un llamado urgente a la comunidad internacional para actuar.











