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Giorgia Meloni impulsa una nueva ley para endurecer la lucha contra la inmigración ilegal en Italia

El plan del ejecutivo incluye «procedimientos más rápidos para la expulsión de extranjeros condenados»

El Gobierno de Italia ha aprobado un nuevo proyecto de ley destinado a reforzar el control migratorio y combatir la inmigración ilegal masiva. La iniciativa, que todavía debe ser ratificada por ambas cámaras del Parlamento italiano, contempla medidas más estrictas como un posible bloqueo naval y el refuerzo de los procesos de repatriación.

Bloqueo naval y control de aguas territoriales

Entre los puntos más destacados del texto legislativo se encuentra la posibilidad de impedir la entrada en aguas territoriales italianas a embarcaciones con inmigrantes irregulares a bordo. Según explicó la primera ministra en un vídeo difundido en redes sociales, esta medida podría aplicarse en casos de:

  • Amenazas graves al orden público
  • Riesgos para la seguridad nacional
  • Posibles vínculos con terrorismo
  • Situaciones de presión migratoria excepcional

El plan también prevé trasladar a los ocupantes de dichas embarcaciones a terceros países, siempre dentro del marco legal vigente y sujeto a la aprobación parlamentaria.

Expulsiones más rápidas y más supuestos de deportación

El proyecto legislativo incorpora procedimientos más ágiles para la expulsión de extranjeros condenados por delitos. Además, amplía los casos en los que un ciudadano extranjero puede ser deportado, incluyendo delitos como:

  • Agresión a funcionario público
  • Esclavitud
  • Violencia doméstica

Meloni ha defendido que el respeto a la legalidad es una condición imprescindible para residir en Italia: quien incumpla las leyes, ha señalado, podrá ser expulsado del país.

Críticas al poder judicial y refuerzo de las repatriaciones

La jefa del Ejecutivo también ha cuestionado decisiones judiciales que han impedido la expulsión de determinados inmigrantes con antecedentes penales, citando el caso de un ciudadano argelino con múltiples condenas que no fue deportado y recibió ayudas económicas.

En este contexto, el Gobierno ha reiterado su intención de intensificar las repatriaciones forzosas con el objetivo de reforzar la seguridad ciudadana y garantizar el cumplimiento de la normativa migratoria.

Balance del Gobierno: menos llegadas y más retornos

Según datos aportados por la primera ministra, durante su mandato los desembarcos vinculados a la inmigración ilegal se habrían reducido en un 60%, mientras que las repatriaciones habrían aumentado un 55%. Estas cifras, afirma el Ejecutivo, respaldan su estrategia migratoria y justifican la puesta en marcha de nuevas medidas para fortalecer el control fronterizo.

Con este proyecto de ley, el Gobierno italiano busca consolidar su política de firmeza frente a la inmigración irregular, reforzando tanto la seguridad nacional como la capacidad del Estado para ejecutar expulsiones de forma más eficaz.

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