El Sindicato Independiente de Policía Navarra defiende al comunicador: se llama libertad de circulación y es un derecho fundamental
En un nuevo episodio que ilustra el declive de las libertades en la España gobernada por el PSOE y sus aliados separatistas, el comunicador Raúl Alfonso Paredes, conocido popularmente como ‘El Murciano Encabronao‘, fue víctima de un abuso de autoridad por parte de la Policía Foral de Navarra.
El incidente, captado en vídeo y publicado en exclusiva por LA BANDERA, ha explotado en redes sociales, superando el millón de visualizaciones en toda España y desatando una oleada de indignación entre los españoles que ven cómo sus derechos fundamentales son pisoteados mientras la delincuencia importada campa a sus anchas.
El suceso ocurrió en la madrugada del 2 de febrero en el municipio de Falces, Navarra, una región donde el PSOE de María Chivite mantiene alianzas con formaciones como EH Bildu, herederos ideológicos de ETA, que controlan decenas de concejalías.
Raúl, un murciano de pura cepa que se ha convertido en voz de la España olvidada, se encontraba grabando un vídeo informativo en la vía pública alrededor de la 1:30 de la madrugada. En el clip, se le ve denunciando la presencia de «46 concejales de EH Bildu» y «345 concejales» en total, exponiendo lo que muchos consideran una infiltración separatista en instituciones locales.
De repente, un vehículo de la Policía Foral se acerca con actitud intimidatoria. Los agentes, en un tono chulesco y prepotente, interrogan a Raúl: «¿Qué hace usted? ¿Qué hace una persona a la una y media aquí?».
«No entiendo qué cojones hace usted»
A pesar de que Raúl se identifica calmadamente como trabajador de prensa y explica que está ejerciendo su labor periodística, un derecho amparado por la Constitución, los policías insisten en que detenga la grabación. «Una persona que está grabando aquí, yo no entiendo qué cojones… lo que hace usted«, balbucea uno de los agentes. Demuestra así una clara falta de profesionalidad y un posible sesgo ideológico al servicio de los políticos de izquierda que controlan la región.
Mascotas de los políticos
El comunicador, sin alterar su compostura, responde: «Yo trabajo en prensa«, pero los funcionarios de Navarra, actuando como «mascotas de los políticos«, le obligan a apagar la cámara y desalojar el espacio público, como si España estuviera bajo un toque de queda implícito para los patriotas.
Este atropello incluso ha sido ‘denunciado’ por el Sindicato Independiente de Policía Navarra (SIPNA) que es muy crítico con sus compañeros: «Desde el respeto, está bien que pregunten para garantizar la seguridad ciudadana pero cuando se lo explican, sobra todo lo demás. Se llama libertad de circulación y es un derecho fundamental».
Este incidente no es más que la punta del iceberg en una España «tercermundizada» por las políticas del PSOE: regularizaciones masivas sin control de antecedentes, alianzas con separatistas y una policía que parece más interesada en silenciar voces disidentes que en proteger a los ciudadanos.
Mientras Sánchez y sus ministros mienten sobre accidentes y funerales de estado, comunicadores como Raúl arriesgan su libertad para exponer la verdad de lo que está sucediendo en nuestra España, cada vez más contaminada por las políticas de izquierda.












