La intención de este colectivo juvenil radical de izquierdas es “hacer caer los símbolos españolistas que descuartizan el país”
El colectivo independentista reivindica el ataque contra el emblemático cartel ubicado en el término municipal de Tavernes de la Valldigna. Arran ha reivindicado la mutilación del toro en la localidad valenciana. Se trata de una nueva acción contra lo que denomina “símbolos españolistas que descuartizan el país”.
La figura, uno de los iconos más reconocibles de la N-332 a su paso por la Safor, ha quedado con el cuerpo abatido y solo la cabeza en pie tras serrar la base de la estructura para provocar su caída.
La acción se ha producido sobre el toro de Osborne ubicado junto a la carretera N-332, en el término municipal de Tavernes de la Valldigna. Según el comunicado del colectivo juvenil independentista, varios militantes serraron la base metálica del soporte hasta hacer desplomarse la silueta. Las imágenes del derribo han sido difundidas en redes sociales, acompañadas del lema: “No nos haréis españoles”.
Reivindicación política
Arran enmarca el sabotaje en una campaña para “hacer caer los símbolos españolistas” que, a su juicio, representan una imposición nacional, cultural y económica del Estado en los llamados países catalanes.
Por otro lado, el colectivo sostiene que el célebre toro publicitario encarna el nacionalismo español. Y también un modelo cultural que “borra las realidades propias” del territorio valenciano.
Antecedentes del monumento
No es la primera vez que esta estructura sufre ataques: el mismo toro ya fue derribado en 2016 y 2018, acciones que también fueron reivindicadas por Arran con un modus operandi similar.
A lo largo de los años, la figura ha requerido diversas reparaciones tanto por temporales de viento como por actos de sabotaje, lo que ha alimentado la polémica sobre su conservación como símbolo nacional frente a las campañas para retirarlo.












