Infovlogger mostró la ‘humillación’ en tres actos gráficos, difundiendo imágenes que evidencian la contradicción flagrante de Galeote
En medio de la conmoción por el trágico descarrilamiento de tren en Adamuz, con decenas de fallecidos y familias destrozadas, la influencer y propagandista progubernamental Carla Galeote ha vuelto a demostrar su falta absoluta de empatía y decencia.
Mientras miles de españoles lloran a las víctimas de lo que muchos señalan como negligencia política en el mantenimiento ferroviario, Galeote no dudó en publicar un mensaje cargado de veneno: acusó a «esta gentuza» de no callarse ni mostrar respeto ante 39 fallecidos (cifra provisional en ese momento), tildándolos de «la mayor escoria de España».
Humillación en tres actos
Sin embargo, la respuesta no tardó en llegar. Y fue de manos de Infovlogger. Inició la humillación en tres actos gráficos, difundiendo imágenes que evidencian la contradicción flagrante de Galeote: de atacar a quienes critican al Gobierno por la tragedia a haber lucrado su imagen con el dolor ajeno en el pasado. La polémica se ha extendido por X, donde usuarios la tachan de hipócrita, frívola y carente de cualquier atisbo de coherencia moral.
Por otra parte, después, el conocido creador RickyEdit le recordó con crudeza su historial de oportunismo macabro: Galeote se hizo confeccionar una chaqueta personalizada con los nombres de víctimas de asesinatos para posar sonriente y «divina» en unos premios de tiktokers.
Un acto de frivolidad y explotación que contrasta brutalmente con su exigencia actual de «respeto» y «humanidad». «Cállate», le espetó RickyEdit en un post que acumula miles de interacciones, exponiendo la doble moral de quien solo exige decencia cuando le conviene.
Galeote, habitual defensora a ultranza del Sanchismo y de sus «causas nobles», parece incapaz de aplicar el mínimo rigor ético que predica. Mientras las víctimas del accidente aún esperan respuestas sobre seguridad y responsabilidades políticas, ella prefiere el postureo indignado y el insulto fácil.
Silencio selectivo
Una actitud que no solo indigna, sino que ofende profundamente a quienes sufren de verdad. En un día de luto nacional, su silencio selectivo y su historial de cinismo la retratan como lo que muchos ya sospechaban: una oportunista sin escrúpulos que usa el dolor ajeno como combustible para su ego y su agenda.
La red no perdona: la «escoria» que Galeote señala está, en realidad, en su espejo.












