Saltar el contenido

Italia forma presos para trabajar en la construcción por falta de mano de obra

La constructora Webuild entrena internos penitenciarios para sumarlos a las obras del tren de alta velocidad Nápoles-Bari

Italia ha lanzado una medida inédita para enfrentar su crisis laboral: formar a presos para cubrir empleos en el sector de la construcción. La mayor constructora del país, Webuild, ha comenzado a entrenar internos penitenciarios para que se integren a las obras del ferrocarril de alta velocidad Nápoles-Bari, uno de los proyectos estratégicos de infraestructura en el país.

Una respuesta urgente a una escasez laboral crónica

El tejido empresarial italiano sufre desde hace años una grave escasez de trabajadores cualificados. Según datos de la patronal Confartigianato, el 48% de las vacantes permanecían sin cubrir a finales de 2023, especialmente en oficios técnicos como carpintería metálica, maquinaria, dirección de obra y construcción.

Frente a este panorama, Webuild ha decidido actuar con una propuesta doble: formación profesional + reinserción social. La empresa arrancó el plan en colaboración con el Departamento de Administración Penitenciaria, y ya ha comenzado con cuatro internos de la prisión de Benevento.

Formación desde dentro: del módulo al andamio

Los primeros reclusos han recibido una formación técnica básica dentro del centro penitenciario. Ahora, pasarán a una fase práctica supervisada, para sumarse a uno de los cuatro tramos del corredor ferroviario que construye Webuild:

  • Nápoles-Cancello
  • Apice-Hirpinia
  • Hirpinia-Orsara
  • Orsara-Bovino

Actualmente, unas 2.300 personas trabajan ya en estas obras, que son clave para modernizar el transporte ferroviario del sur italiano.

Reincorporación con contrato

La iniciativa no se limita a prácticas internas. El objetivo es que los presos participantes, una vez en libertad, puedan ser contratados con condiciones laborales estándar, incorporándose a una industria con alta demanda y falta crónica de personal.

De hecho, Webuild es ya una de las mayores empleadoras del país: en el último año contrató a 13.000 personas a nivel global, con 2.900 incorporaciones en Italia.

¿Modelo exportable?

Aunque polémica para algunos, la propuesta de formar presos para cubrir vacantes laborales no es nueva en otros países europeos. Lo novedoso aquí es que se trata de una empresa privada de primer nivel que integra la reinserción como estrategia productiva.

Si el programa piloto funciona, podría extenderse a más prisiones y otros sectores, como mantenimiento urbano, jardinería o servicios públicos.

En resumen

Italia ha convertido sus cárceles en fuentes de talento para un sector que se queda sin manos. La iniciativa de Webuild abre un debate sobre el papel de la empresa privada en la reinserción social, pero también demuestra que la escasez de mano de obra exige soluciones innovadoras y audaces.

Deja tu respuesta

Donar

Síguenos

Última Hora