Este acto solidario llega en plena guerra abierta y resalta el compromiso de Rahm no solo con su carrera, sino con el bienestar de sus colegas
Jon Rahm demuestra una vez más su liderazgo dentro del golf profesional al financiar de su bolsillo un avión privado para rescatar a siete jugadores y un caddie que quedaron atrapados en Dubái a causa del caos aéreo provocado por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán.
El aeropuerto principal de Dubái cerró operaciones y canceló cientos de vuelos comerciales debido a la escalada de tensiones en la región, dejando a miles de viajeros varados, entre ellos varios golfistas del LIV Golf que debían desplazarse urgentemente a Hong Kong para participar en la tercera cita de la temporada 2026, que arranca este jueves 5 de marzo.
Jon Rahm, ya instalado en Hong Kong tras viajar previamente desde Los Ángeles en un vuelo regular, no dudó en actuar. El golfista vasco organizó y pagó íntegramente un vuelo chárter privado que permitió a sus compañeros llegar a tiempo al torneo y preservar la integridad del cuadro de jugadores previsto por la organización del LIV.
En el avión embarcaron siete golfistas: Tom McKibbin y Caleb Surratt (compañeros de equipo de Rahm), Thomas Detry, Adrian Meronk, Anirban Lahiri, Lee Westwood y Sam Horsfield, junto al caddie de este último, Terry Mundy.
El LIV Golf tenía preparados suplentes
El gesto de Rahm ha sido clave en un momento de gran incertidumbre, ya que la organización del LIV Golf tenía preparados suplentes en caso de ausencias masivas, pero gracias a esta intervención se evitó alterar el field y se reforzó la imagen de unidad y fortaleza del circuito saudí frente a las tensiones que mantiene con el DP World Tour.
Precisamente en los últimos días, Rahm ha cargado duramente contra el circuito europeo, al que acusa de «extorsionar» a los jugadores que compiten en LIV Golf al imponer multas millonarias —en su caso superiores a los dos millones de dólares— y exigir un compromiso mínimo de seis torneos para levantar sanciones o permitir su regreso. El español rechazó una oferta que le planteaba jugar solo cuatro eventos y mantiene su caso en los tribunales.
«No me gusta la situación y no voy a aceptar eso«, declaró recientemente Rahm, defendiendo el derecho de los profesionales a competir libremente sin presiones externas.
Este acto solidario llega en plena guerra abierta entre ambos circuitos y resalta el compromiso de Rahm no solo con su carrera, sino con el bienestar de sus colegas en momentos críticos. Un detalle que, sin duda, será recordado dentro y fuera del green.












