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La Administración Trump refuerza su postura provida y se une a 40 países que rechazan el derecho al aborto

El gobierno republicano considera que el aborto amenaza con desintegrar a las naciones desde dentro

La Administración de Donald Trump ha dado un nuevo paso en su defensa del derecho a la vida, reafirmando su compromiso con la protección del no nacido y los valores tradicionales de la familia. En el marco del quinto aniversario de la coalición internacional de la Declaración del Consenso de Ginebra, el Gobierno estadounidense ha anunciado su reincorporación a este acuerdo respaldado por 40 países que sostienen que no existe un derecho internacional al aborto.

Compromiso con la vida y la soberanía de los Estados

Durante el evento conmemorativo, organizado por el Instituto de Salud de la Mujer, participaron legisladores, funcionarios de la Administración Trump y representantes internacionales. Todos coincidieron en que la Declaración de Ginebra busca fortalecer la salud y el bienestar de las mujeres sin renunciar a la defensa de la vida y al derecho soberano de cada país para legislar sobre asuntos familiares y sociales.

Donald Trump reafirma su compromiso con la protección del no nacido

En una carta enviada al acto, el presidente Donald Trump reiteró su propósito de “proteger la santidad de toda vida humana” y promover una cultura que reconozca el valor intrínseco de cada persona.

“Cada niño posee una dignidad inquebrantable y un potencial ilimitado, porque todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios”, expresó Trump en su mensaje.

Jim O’Neill: “Estamos orgullosos de reincorporarnos a la Declaración de Ginebra”

El subsecretario de Salud y Servicios Humanos, Jim O’Neill, afirmó que el nuevo mandato republicano está “orgulloso y decidido” a reincorporarse a la Declaración de Ginebra, de la cual el gobierno de Joe Biden se retiró al asumir el poder.
O’Neill advirtió que abandonar los principios naturales de la vida y la familia podría “desintegrar a las naciones desde dentro”, denunciando el avance de lo que considera “agendas ideológicas extremas” contrarias a la naturaleza humana.

Políticas inspiradas en la Declaración

El funcionario detalló que la administración ya ha comenzado a aplicar políticas coherentes con los valores de la Declaración. Entre ellas destacó la reinstauración de la Política de la Ciudad de México, que prohíbe el uso de fondos públicos estadounidenses para financiar o promover el aborto en el extranjero.
Asimismo, señaló que solo la bandera de Estados Unidos ondeará en las embajadas, eliminando símbolos con reivindicaciones ideológicas, y que se ha detenido el uso de recursos federales para tratamientos médicos considerados dañinos para menores.

“Los niños no deben ser sometidos a intervenciones irreversibles que alteren su cuerpo ni su identidad”, subrayó O’Neill.

Defensa de la soberanía nacional

Por su parte, el subsecretario de Estado Chris Landau afirmó que cada nación tiene pleno derecho a definir sus políticas familiares y sanitarias sin presiones externas.

“La comunidad internacional no puede dictar cómo debemos abordar los asuntos sociales y culturales que afectan a nuestros ciudadanos”, sostuvo Landau, destacando que la prioridad del Departamento de Estado es restaurar el respeto por la soberanía nacional.

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