En la UAM, lo hace concurriendo en las facultades de Derecho, Filosofía y Económicas, para las elecciones del 19 de noviembre. Al día siguiente, el día 20, en la UV presenta un candidato por Ciencias Políticas
Alternativa Estudiantil, que nació en septiembre de 2023 (y que cuenta, de momento, con Secciones en las provincias de Madrid, Málaga, Valencia, Alicante y Asturias), ya hizo historia con escasos dos meses de vida, obteniendo un gran resultado en las elecciones universitarias de la UAM en noviembre de aquel año. Entraron con fuerza en las Juntas y Claustro de las facultades de Filosofía y Letras y de Derecho, consiguiendo expulsar de los órganos de representación a todos los representantes de extrema izquierda de esta última facultad.
Dos años después, con una estructura mucho mayor y gran experiencia, desde Alternativa Estudiantil aspiran a aumentar la proeza, presentándose también en la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y con el claro objetivo de consagrarse como la referencia de los estudiantes patriotas a nivel nacional.
A lo largo de estos dos años, los representantes de Alternativa Estudiantil han defendido solos los derechos de los estudiantes: se han opuesto a la implantación de Madrid 360 en la UAM pues, la universidad, en alianza con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, pretende impedir la entrada de los alumnos con sus propios vehículos. Además, mientras el resto de organizaciones han mostrado una pasividad cómplice con la extrema izquierda universitaria, sólo Alternativa Estudiantil ha alzado la voz para defender a los estudiantes patriotas y que puedan expresar sus ideas en libertad y sin ningún tipo de complejo.
Junto a todo ello, mientras que la extrema izquierda únicamente ha perdido el tiempo en causas ajenas, cuando no contrarias, a los intereses de los estudiantes y mientras las otras organizaciones (que ahora concurren con nombres distintos para intentar engañar al alumnado) no han hecho más que mirar para otro lado a fin de complacer a las autoridades universitarias, solamente Alternativa Estudiantil ha puesto sobre la mesa las necesidades reales y cotidianas del alumnado.
Por ejemplo, reclamando la necesidad de unas aulas mejor equipadas y con una climatización correcta en invierno y verano, unas instalaciones deportivas y unos espacios comunes en buen estado, una mayor seguridad en el campus ante la ola de hurtos, una mejor conexión WiFi y la ampliación del horario de las bibliotecas, además de la vuelta de la vida universitaria fuera de las aulas (arbitrariamente restringida desde la Pandemia) o la reducción de la burocracia universitaria, que supone un verdadero infierno para los estudiantes a la hora de realizar cualquier trámite, por sencillo que sea.
Todas estas iniciativas de Alternativa Estudiantil se han visto frenadas por un autoritario muro levantado por parte de las autoridades académicas de la UAM, las organizaciones de corte oficialista o institucionalista y, por supuesto, por la extrema izquierda. Todos unidos contra Alternativa Estudiantil.
Fuentes de la asociación aseguran que, lejos de desfallecer, este cordón sanitario no hace más que servir de combustible a los militantes de Alternativa Estudiantil para seguir en la lucha, especialmente a los que estudian en la Universidad Autónoma de Madrid.
“Para llevar a cabo nuestro modelo de universidad, basado en el sentido común, necesitamos mucha más fuerza en forma de votos en las elecciones del miércoles 19 de noviembre. Logrando una gran mayoría, podremos tumbar el muro y recuperar la UAM”, señalan desde la jefatura de campaña.
El propio “establishment” académico de la UAM es plenamente consciente de la gran adhesión de los universitarios hacia Alternativa Estudiantil. Por ello, desde la universidad se ha obligado a la asociación patriota a cercenar párrafos enteros de los correos de difusión de la candidatura al que tienen derecho en base a la normativa electoral de la UAM.
Los textos originales, a los que ha podido tener acceso La Bandera, hablaban de la evidente realidad acerca de la connivencia de la universidad y de las asociaciones oficialistas para con la extrema izquierda y la dictadura del pensamiento único que impone en las aulas y frente a la que sólo Alternativa Estudiantil se alza.
No es este el único caso de flagrante censura que a lo largo de esta campaña está sufriendo la candidatura patriota. En la misma línea de poner trabas a los correos de difusión, en las facultades de Derecho y de Económicas se ha aducido por parte de los funcionarios “fallos en el sistema del correo electrónico” o la “no constancia de la difusión de propaganda electoral vía correo electrónico en citas electorales pasadas”.
Ambas excusas presentan dudas razonables acerca de su veracidad. Especialmente, teniendo en cuanta que, en las pasadas elecciones de noviembre de 2023, Alternativa Estudiantil (así como las otras candidaturas que concurrieron) pudieron hacer un normal uso de este recurso de campaña electoral.
Por otro lado, el Jefe de Sección de Alternativa Estudiantil en Valencia, Víctor Sánchez, se presenta a las elecciones al AdR (Asamblea de Representantes) por el Grado de Ciencias Políticas, elecciones que se celebrarán el jueves 20 de noviembre.
De este modo, Alternativa Estudiantil aspira a obtener representación en una universidad (la de Valencia) absolutamente secuestrada por la ultraizquierda pancatalanista y así comenzar, desde la capital regional, la recuperación ideológica en todas las universidades de la Comunidad Valenciana.












