Rivas comparecerá como investigado ante el Tribunal Supremo, un paso procesal que se considera imprevisible y potencialmente revelador
La trama de corrupción conocida como caso Koldo, que investiga presuntas irregularidades en contratos públicos durante la pandemia y ramificaciones en el negocio de hidrocarburos, vive un nuevo capítulo de tensión. Según informa ABC, la declaración como investigado de Claudio Rivas, socio principal de Víctor de Aldama en el sector de los hidrocarburos, ha generado una notable alerta entre figuras clave como el exministro José Luis Ábalos y Koldo García, exasesor de Ábalos.
Rivas comparecerá por primera vez en esta condición ante el Tribunal Supremo, un paso procesal que se considera imprevisible y potencialmente revelador.
Fuentes judiciales destacan que su testimonio podría ser determinante para esclarecer el grado de infiltración de la presunta organización criminal en los altos niveles directivos de tres ministerios: Transportes, Industria y Transición Ecológica.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, en un informe fechado el 3 de diciembre y entregado al juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional, acreditó indicios de que la red liderada por Aldama y Rivas habría penetrado en estas estructuras ministeriales con el objetivo de obtener beneficios ilícitos. Este documento ha sido clave para elevar parte de la investigación al Supremo, dada la posible implicación de aforados.
Mascarillas e hidrocarburos
El mes de enero de 2026 se perfila como decisivo en esta causa. La declaración de Rivas no solo podría aclarar las responsabilidades individuales, sino también delimitar hasta dónde llegó la supuesta trama delictiva en el ámbito político. Ábalos, quien ya ha sido señalado en fases previas del caso por su relación con Koldo García, y este último, ven con preocupación este nuevo interrogatorio, ya que podría aportar pruebas o detalles que refuercen las sospechas sobre su involucramiento.
La investigación, que combina el escándalo de las mascarillas con operaciones en hidrocarburos, sigue acumulando piezas que apuntan a un entramado de favores, comisiones e influencia política.
Fuentes cercanas al caso aseguran que el testimonio de Rivas será «imprevisible», lo que mantiene en vilo a los implicados y anticipa posibles avances significativos en las próximas semanas.












