Los ilegales han aumentado un 24% en el archipiélago balear
En 2025, las Islas Baleares registraron un aumento histórico en la llegada de inmigrantes ilegales por vía marítima, superando por primera vez a Canarias en número de pateras. Según los datos oficiales del Ministerio del Interior y del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, recogidos por Ok Diario, las cifras muestran un incremento del 24% en las llegadas a Baleares, lo que llevó al Gobierno a declarar la emergencia migratoria en el archipiélago.
Durante el pasado año, 7.135 inmigrantes irregulares fueron interceptados en las costas baleares, la cifra más alta hasta ahora. Además, se registraron 400 pateras, frente a las 259 contabilizadas en Canarias, consolidando así a Baleares como el nuevo epicentro de la inmigración marítima irregular en España.
Medidas del Gobierno ante el aumento de llegadas
Frente al creciente flujo migratorio y la presión en el Mediterráneo Occidental, el Gobierno implementó desde el primer trimestre de 2025 un seguimiento diario y detallado de los inmigrantes que llegan a Baleares por mar. La intención era prevenir posibles colapsos en la capacidad de acogida, aunque los datos finales reflejan que la presión migratoria continuó en aumento.
En septiembre, el Consejo de Ministros aprobó la declaración de emergencia migratoria en Baleares, habilitando alojamientos temporales, servicios de traducción, atención sanitaria y suministros básicos de alimentación y seguridad. La medida buscaba reforzar los recursos de atención humanitaria frente al incremento de llegadas.
Sistema de acogida y limitaciones
Desde el Ministerio de Inclusión se ha reiterado que el sistema de acogida tiene como objetivo facilitar la integración de los inmigrantes, ofreciendo apoyo a quienes solicitan protección internacional o temporal y carecen de recursos. Sin embargo, el continuo aumento de llegadas ilegales evidencia las dificultades del Estado para controlar las fronteras marítimas y mitigar el efecto llamada.
A nivel nacional, en 2025, el programa de atención humanitaria asistió a 54.597 inmigrantes irregulares, principalmente llegados por mar o por las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla. El 91% eran hombres. La capacidad total del programa fue de 22.117 plazas, ocupadas en un 81,6%, y las nacionalidades más frecuentes fueron Malí, Senegal, Marruecos y Guinea (Conakry).
El Ministerio dirigido por Elma Saiz destacó que los inmigrantes son trasladados a centros repartidos por todo el territorio nacional para reducir la presión en las zonas de primera llegada, aunque esta estrategia no ha logrado frenar las entradas irregulares, consolidando un reparto territorial de la inmigración no regulada.












