La campaña de Hazte Oír es ‘una manifestación de crítica de contenido político’ que ‘no promueve la violencia ni incita un discurso de odio’
Sánchez fracasa de nuevo en los juzgados con su denuncia contra la libertad de expresión, en este caso de lona de Hazte Oír que lo tachó de corrupto, porque el juzgado la considerarla mera crítica política. La justicia archiva el caso impulsado por el PSOE y el propio presidente, quien se personó como acusación particular, porque la iniciativa no fomenta violencia ni odio.
La magistrada archivó la investigación por injurias con publicidad contra la lona de Hazte Oír, que colocaron frente al Congreso y en la que tildaron de «corrupto» a Pedro Sánchez, después de que el PSOE denunciara los hechos y el presidente se sumara como acusación particular, todo ello ante la falta de relevancia penal en lo ocurrido.
Según la resolución, las imágenes y expresiones que aparecían en esa lona, instalada frente al Congreso en mayo del año pasado y que retiraron por orden judicial, representaban «una manifestación de crítica de contenido político«, la cual encuadró en el derecho a cuestionar la actuación de los poderes políticos, ya que la iniciativa «no promueve la violencia ni incita un discurso de odio».
La izquierda considera ‘odio’ la libertad de expresión que no le aplaude
Lo que colgaron en un edificio frente a la Cámara Baja, explicó la magistrada, no constituía una lona con contenido publicitario, permiso que concedió el Ayuntamiento de Madrid, sino que llevaba un mensaje de «crítica claramente política».
En este sentido, señaló que la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la libertad de expresión establece que «los límites permisibles de crítica son más amplios cuando el afectado ostenta un cargo público», por lo que estos quedan más expuestos que los particulares sin relevancia pública, dado que «la crítica es inseparable de todo cargo político».
Retirada en horas de la ‘Lona del Corrupto’
El 19 de mayo del año pasado, Hazte Oír colgó «una gran lona con un mensaje demoledor contra la corrupción que rodea al entorno político y personal del presidente Pedro Sánchez» de forma «imponente frente a la Cámara Baja del Parlamento español», indica la resolución, extractada por La Razón.
Hazte Oír aseguró en un comunicado que la lona permanecería expuesta «durante todo el mes como un grito de denuncia pública frente a la creciente indignación ciudadana por los escándalos que salpican e involucran a figuras clave del círculo cercano del presidente: su mujer, su hermano, su ex número dos, su fiscal general…».
Sin embargo, apenas 24 horas después, retiraron la lona de madrugada por orden judicial a petición del PSOE, ya que un juez consideró que la pancarta podía suponer un «exceso» y desbordar el derecho a la libertad de expresión en la medida que el mensaje podía resultar «claramente lesivo» para la «reputación» de Sánchez.
Sánchez se personó como la acusación particular que su propio Gobierno legisla para desactivar
El socialista y el PSOE emprendieron las acciones legales por la lona del Corrupto, y Sánchez incluso se personó como acusación particular contra la asociación cívica, algo inaudito en un presidente de Gobierno, hecho criticado como exhibición de autoritarismo, pero sus pretensiones se sustanciaron este viernes en su enésimo fracaso.
No es la primera vez que Sánchez interviene en un procedimiento judicial, porque también se querelló contra el juez del «caso Begoña» por citarle como testigo en Moncloa. El Tribunal Superior de Justicia finalmente rechazó su acusación en octubre y cargó con dureza contra la Abogacía del Estado, que se encargó de presentar la querella en nombre de Sánchez.











