La imputadísima Begoña despacha su comparecencia en dos minutos por malversación: a pesar de ser española, se hace la sueca
Es la ‘presidenta’ del Gobierno. Es Begoña Gómez. Sí, la hija del personaje que contaba con una importante red de saunas y clubes de alterne que promocionaban la prostitución.
Y Begoña es la mujer del presidente Pedro Sánchez: la imputadísima. Y hoy ha declarado por un sinfín de ‘errores’ legales, por llamarlo de cualquier manera.
La esposa de Pedro Sánchez ha reconocido en su declaración como imputada por malversación ante el juez de Madrid, Juan Carlos Peinado, que la asesora de La Moncloa contratada como su persona de confianza, Cristina Álvarez, pudo hacerle “algún favor” como amiga.
Ambas estaban citadas este miércoles a declarar como imputadas por el juez. Peinado que ve indicios de que pudieron incurrir en malversación de caudales públicos. A pesar de que Álvarez fue contratada por la Secretaría General de Presidencia para ocuparse de acompañar la ‘presidenta’ Begoña, también envió correos electrónicos de su ámbito profesional en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y a patrocinadores de la cátedra extraordinaria que impartió Gómez.
Según fuentes jurídicas presentes en la declaración de Gómez, y que cita ABC, únicamente ha contestado a cuatro preguntas de su abogado. Y ninguna referente a dichos correos.
Se ha limitado a repasar las funciones para las que Gómez fue contratada por Presidencia, ya descritas en un escrito que Moncloa envió al juez, y ha reconocido que alguna vez le pudo hacer “algún favor” como amiga.
Intercambio de correos
Este ya fue un argumento utilizado en el último recurso de su defensa ante la Audiencia Provincial, en el que pidió a la Sala revocar la decisión del juez de incluir cientos de correos intercambiados entre Begoña Gómez y Cristina Álvarez y de ellas con otros destinatarios.
Las acusaciones populares presentes en la declaración, representadas por Hazte Oír, no han podido plantearle preguntas y la comparecencia ha durado dos minutos escasos.
Por su parte, la asesora de Moncloa a la que también se imputa malversación se ha acogido a su derecho a no declarar.








