Las duras condiciones exigidas están detrás del rechazo, que sigue engordando el fondo para pagar esta prestación por desempleo
España no es país para autónomos: si para ilegales, funcionarios, empleados públicos, sindicalistas y demás jungla… Así lo refleja la Seguridad Social.
El paro de los autónomos no funciona, y no lo hace desde hace años. Así lo aunta ABC y así lo ratificarían a LA BANDERA el cien por cien de los autónomos.
El trabajador por cuenta propia que se ve obligado a cerrar su negocio o a cesar su actividad no tiene asegurada su prestación por paro, el denominado cese de actividad, después de haber estado cotizando por ella. Cosas de la Seguridad Social del Sanchismo o del bipartidismo PPSOE.
En la peor situación profesional, con una pérdida de ingresos, debe enfrentarse al muro administrativo, que actúa de barrera para la concesión de una ayuda que se asimila a la prestación por desempleo de los asalariados. Ronda los 800 euros mensuales y gestionan las mutuas, las entidades colaboradoras de la Seguridad Social.
Concurrencia de motivos diversos
La concurrencia de motivos económicos, técnicos, productivos u organizativos para continuar con la actividad económica… Y no acreditar de forma correcta las pérdidas son los dos motivos más frecuentes por los que se deniega una prestación que tiene una duración mínima de cuatro meses y máxima de dos años. Su duración media está en los seis meses.
Los datos del departamento que dirige Elma Saiz reflejan que se ha denegado al 60% de los que la han solicitado durante este año, porcentaje superior al 45% del pasado ejercicio. De las 7.781 solicitudes realizadas hasta mayo, las mutuas ha rechazado 4.698 peticiones, seis de cada diez. Resultados que no incluyen a todos aquellos autónomos que desisten de solicitar el cese de actividad por el alto grado de rechazo. Así lo señala ABC.
Más recaudación que pagos
Los datos reflejan que lo recaudado por cotizaciones supera holgadamente a los pagos. El pasado año el sistema ingresó 370,35 millones de euros por este cese y sólo destinó a pagar prestaciones 112,82 euros. Las solicitudes fueron 23.961, de las cuales 10.945 se rechazaron, es decir que casi la mitad no llegaron a buen puerto, el 45% concretamente.
En estos momentos, el saldo del fondo con las reservas del cese de actividad asciende a 1.446,34 millones de euros. Las mutuas aportaron a esta red para posibles problemas 169,25 millones el año pasado.
Una tomadura de pelo
“La prestación por cese de actividad se ha convertido en una tomadura de pelo para los autónomos. Se está denegando a seis de cada diez», denuncia a ABC Lorenzo Amor, presidente de ATA y vicepresidente de la CEOE. Además, recuerda que el fondo con las reservas del cese de actividad ronda los 1.500 millones de euros.
“Es alarmante que con estas cifras sigamos teniendo una prestación que obliga a los autónomos a cerrar su negocio, a cesar en su actividad, a darse de baja en Hacienda y en la Seguridad Social y que aún con eso se esté denegado principalmente por causas económicas o por no poder acreditar las pérdidas”.
Situaciones desesperantes
Todo esto “es terrible porque aleja a Administración de la realidad que viven muchos autónomos, de situaciones desesperantes de trabajadores que han estado durante años cotizando por esta prestación y cuando van a cobrar se le deniegan. ¿Alguien piensa que un autónomo va a cerrar su negocio, va a cesar su actividad, se va a dar de baja de Hacienda y la Seguridad Social para cobrar 700 u 800 euros al mes?”.
En su opinión, la Administración sigue pensando que el autónomo va a defraudar, y avisa al Gobierno de que ATA no va a negociar “absolutamente nada mientras no se ponga solución a este problema que viven los autónomos en el peor momento, que es cuando tienen que echar la persiana al negocio o cesar su actividad”.








