Las lluvias en el Mediterráneo se han mantenido estables en los últimos 150 años, según un estudio del CSIC
Un estudio internacional, liderado por el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) y publicado en la revista Nature, ha revelado que las precipitaciones en la cuenca mediterránea se han mantenido estables en los últimos 150 años, sin una tendencia significativa a la baja. A pesar del relato tan extendido de que el cambio climático está afectando a la región, la dinámica atmosférica, que controla las lluvias no ha sido alterada.
Un análisis sin precedentes en la cuenca mediterránea
Esta investigación es la más completa hasta la fecha, ya que se basa en el análisis de más de 10 millones de registros de precipitación obtenidos de 23.000 estaciones meteorológicas en 27 países. Los científicos han aplicado un enfoque innovador de análisis de datos, lo que ha permitido una evaluación detallada y accesible.
Según el investigador Sergio Vicente, líder del estudio y coordinador de la Plataforma Temática Interdisciplinar PTI Clima del CSIC, algunos estudios previos sugerían un descenso de las lluvias debido al calentamiento global. Sin embargo, los datos analizados no respaldan esta hipótesis, ya que las fluctuaciones observadas se deben principalmente a la variabilidad climática natural.
El calentamiento global y la aridez en la región mediterránea
Aunque las precipitaciones no han disminuido, la región mediterránea sí está experimentando un proceso creciente de aridez climática. Este fenómeno se debe al aumento de temperaturas, que provoca una mayor evaporación y una demanda hídrica más elevada por parte de la atmósfera. Como resultado, la vegetación y los cultivos enfrentan un mayor estrés hídrico, especialmente durante los períodos de sequía.
Las proyecciones climáticas indican que esta aridez se intensificará en el futuro, lo que podría derivar en sequías ecológicas y agrícolas más severas. “El aumento de la aridez es un proceso independiente de las lluvias observadas, pero se verá agravado si se cumple la reducción de precipitaciones prevista en los modelos climáticos”, advierte Vicente.
Impacto en los recursos hídricos y desafíos futuros
Este estudio subraya la importancia de la gestión del agua en la cuenca mediterránea. Aunque las lluvias no hayan disminuido significativamente, el estrés hídrico en la región se verá acentuado por la combinación de altas temperaturas, mayor evaporación y menor disponibilidad de agua.
Por ello, los expertos advierten que es crucial adoptar medidas de adaptación para garantizar la sostenibilidad de los recursos hídricos y mitigar los efectos del cambio climático en el Mediterráneo.
🔹 ¿Cómo evolucionará el clima en la región mediterránea?
Las proyecciones indican que, a medida que el calentamiento global avance, podrían producirse alteraciones en la circulación atmosférica, lo que aumentaría la probabilidad de sequías más intensas.
🔹 ¿Qué medidas pueden tomarse?
Los expertos recomiendan una gestión eficiente del agua, la implementación de políticas de conservación y el desarrollo de estrategias agrícolas adaptadas a la nueva realidad climática.








