Yamal profesa la religión musulmana y empezó el Ramadán, un mes sagrado en el Islam en el que ayuna desde el amanecer hasta el atardecer
Lamine Yamal, la nueva gran estrella del Barça y de la Selección Española, ha iniciado el Ramadán decidido a compaginar su fe musulmana con la exigencia del fútbol de élite. El joven extremo, hijo de padre marroquí y madre de Guinea Ecuatorial, se ha convertido además en el primer jugador en la historia reciente de la Roja que cumple estrictamente el ayuno durante una concentración de España.
El futbolista del FC Barcelona profesa la religión musulmana y esta semana empezó el Ramadán, un mes sagrado en el islam en el que los musulmanes ayunan desde el amanecer hasta el atardecer. Durante esta franja de tiempo no comerá ni beberá, mientras lo compagina con el deporte.
Yamal ha explicado que adapta toda su rutina diaria para respetar el Ramadán sin rebajar su rendimiento competitivo. Se levanta sobre las 4 de la madrugada para hidratarse y comer con tiempo antes del amanecer, se salta el desayuno del equipo y, tras entrenar, se refugia en su habitación para descansar y rezar hasta la hora de romper el ayuno al anochecer.
Ajustes especiales para el musulmán Lamine Yamal
El club y la federación han introducido pequeños ajustes logísticos para facilitarle esa práctica, conscientes de que es una convicción personal que no ha impedido que siga siendo uno de los jugadores más determinantes del Barcelona y de la selección.
El compromiso religioso de Lamine convive con una identidad marcada por su fuerte vínculo sentimental con Marruecos, país de origen de su padre. En los últimos meses se ha reavivado la polémica por un vídeo antiguo en el que aparece en el vestuario con la camiseta de la selección marroquí, besando el escudo y riéndose tras la eliminación de España en el Mundial, unas imágenes que muchos hinchas interpretan como una muestra clara de simpatía hacia el combinado norteafricano.
España, para triunfar
Sin embargo, cuando llegó el momento de decidir su futuro internacional, Lamine eligió a España y lo hizo, según el propio seleccionador marroquí Walid Regragui, sin jugar a la ambigüedad. Regragui ha revelado que el futbolista le llamó personalmente para comunicarle que optaba por la Roja porque “se siente español”, pese al cariño y el proyecto que le ofrecía Marruecos.
La Federación española, por su parte, le ha blindado como símbolo de una nueva generación llamada a pelear por títulos, mientras en parte de la afición crece el recelo ante un jugador que no oculta su amor por Marruecos pero que ha elegido la camiseta de España para triunfar al máximo nivel.












