La creación de ‘Whathefav’ revela una red de operaciones opacas que involucran múltiples jurisdicciones bajo el liderazgo de Laura y Alba
En medio de un contexto político turbulento marcado por la detención de Nicolás Maduro en enero de este año, un informe publicado hoy por el diario ABC ha destapado nuevos detalles sobre las actividades empresariales de Laura y Alba Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
El negocio, centrado en el portal de videojuegos ‘El Server’, revela una red de operaciones opacas que involucran múltiples jurisdicciones: Venezuela como base comercial, República Dominicana para la gestión digital y Panamá para su registro legal.
Esta revelación no solo genera interrogantes sobre la transparencia de la empresa, sino que también aviva el debate sobre los lazos entre la familia Zapatero y el régimen chavista, en un momento en que España investiga posibles irregularidades relacionadas con el exmandatario.
De Madrid a Caracas, el ascenso de ‘Whathefav’
Laura y Alba Rodríguez Espinosa, de 28 y 26 años respectivamente, fundaron en 2019 la agencia de marketing y contenidos ‘Whathefav’ en Madrid.
Especializada en eSports (deportes electrónicos) y gaming, la empresa ha experimentado un crecimiento notable. Según datos financieros, facturó más de 300.000 euros en 2022, un incremento del 24% respecto al año anterior, posicionándose como un actor relevante en el sector de los videojuegos y las competiciones digitales.
‘Whathefav’ se describe como una agencia dedicada a la creación de contenido, eventos y estrategias de marketing para el mundo gamer, con clientes en España y ahora en expansión internacional.
El salto a Latinoamérica se materializó a finales de 2023 con una alianza estratégica con ‘El Server’, un portal venezolano dedicado a noticias, análisis y eventos de videojuegos.
Lanzado en ese mismo período, ‘El Server’ ofrecía artículos sobre lanzamientos de consolas, influencers y tendencias en eSports, atrayendo a una audiencia joven en Venezuela.
La agencia de las hijas de Zapatero promocionó abiertamente esta colaboración, incluso publicando anuncios de empleo para creadores de contenido en la plataforma venezolana. Fuentes del sector destacan que el mercado de eSports en Venezuela, aunque limitado por la crisis económica, representa una «mina de oro» potencial debido al auge global de los videojuegos, con ganancias millonarias en publicidad y patrocinios.
Estructura internacional y opaca
Según el informe de ABC, ‘El Server’ no era una operación local simple. Su gestión digital se llevaba a cabo desde República Dominicana por un webmaster identificado como O.R., un especialista dominicano con experiencia en infraestructura web.
Fuentes cercanas a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (CONATEL) confirmaron que, mientras la actividad comercial se centraba en Caracas, la parte técnica se ejecutaba remotamente desde el Caribe, dividiendo estratégicamente las operaciones para mayor discreción.
Más intrigante aún es el registro legal: la empresa se inscribió en Panamá el 12 de abril de 2023, sin dirección física pública y posiblemente operando de forma remota. No aparece en los registros venezolanos del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (SAREN), ni cuenta con oficinas en Caracas.
Paraíso fiscal
Este enclave en un paraíso fiscal conocido por su opacidad financiera añade capas de secretismo, ocultando detalles sobre propietarios, domicilio fiscal y objeto social. Investigaciones previas revelaron que el dominio web ‘elserver.gg’ fue registrado en Alemania por una sociedad llamada ‘Nolaech’, una entidad fantasma que no figura en ningún registro mercantil ni en internet, según bases de datos como Whois.
A pesar de su desaparición online, ‘El Server’ mantiene presencia en redes sociales como Instagram, TikTok, Facebook, Discord y YouTube, donde acumula hasta 20.000 seguidores y más de 535.000 «me gusta».
Sin embargo, estas cuentas estuvieron inactivas durante una semana tras la detención de Maduro, e intentos de contacto con colaboradores visibles en sus videos no han recibido respuesta.
De la visita de Zapatero a la caída de Maduro
La cronología del negocio está estrechamente ligada a eventos políticos. El registro en Panamá ocurrió apenas tres meses después de una reunión entre José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolás Maduro en Caracas, el 20 de enero de 2023.
En ese encuentro, discutieron el diálogo entre chavismo y oposición para facilitar elecciones en julio de 2024, comicios que Maduro no reconoció.
El portal ‘El Server’ mostró actividad hasta el 3 de enero de 2026, día en que una intervención militar estadounidense en Caracas resultó en la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Ese mismo día, la web desapareció abruptamente, borrando su huella digital. Medios como PanAm Post y El Estímulo han calificado esta coincidencia como «sospechosa«, sugiriendo posibles vínculos con el régimen chavista que podrían haber motivado el cierre para evitar escrutinios.
Revelaciones iniciales sobre el negocio surgieron en diciembre de 2024 y enero de 2025, con reportajes en The Objective y El Economista que destacaron la expansión de ‘Whathefav’ hacia Venezuela como un movimiento estratégico en un mercado emergente.
Conexiones políticas
El hermetismo del negocio se enmarca en los conocidos lazos de Zapatero con el chavismo. El expresidente ha actuado como mediador en Venezuela, pero sus actividades han sido criticadas por presuntamente favorecer la perpetuación del régimen.

Fuentes periodísticas vinculan este episodio a investigaciones en curso en España: la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) examinan consultorías de Zapatero a un asesor de la aerolínea Plus Ultra que recibió ayudas públicas durante la pandemia de COVID-19 bajo el gobierno de Pedro Sánchez.
Medios como Libertad Digital y Periodista Digital han enfatizado la «falta de transparencia» y el uso de «empresas fantasma«, sugiriendo motivaciones políticas detrás del negocio.
Por otro lado, publicaciones venezolanas como La Patilla y El Estímulo, opositoras al chavismo, han replicado el informe de ABC, destacando cómo la detención de Maduro podría haber precipitado el cierre para ocultar conexiones.
Hasta el momento, no se han encontrado respuestas públicas de las hijas de Zapatero o su agencia, ni coberturas extensas en medios progresistas como El País, lo que podría indicar un silencio estratégico.
Reacciones en redes sociales
La noticia ha generado eco en plataformas como X e Instagram, donde usuarios y analistas políticos han compartido el artículo de ABC, cuestionando la ética de los negocios familiares en contextos autoritarios.
En foros como Menéame, se debate la división estratégica de operaciones para evadir regulaciones. Medios internacionales como Prensa.com en Panamá han resaltado el «negocio millonario» y los vínculos con Maduro, advirtiendo sobre el uso de jurisdicciones opacas en Latinoamérica.
Hacia una investigación más amplia
Este caso plantea preguntas sobre la regulación de negocios transfronterizos en sectores digitales, especialmente cuando involucran figuras políticas. Con Maduro detenido y Venezuela en transición, podría emerger más información sobre posibles favores o conexiones.

En España, el escándalo se suma a otros como el caso de mascarillas con José Luis Ábalos y Víctor de Aldama, donde Zapatero también ha sido mencionado.
Estructuras como esta, con registros en Panamá y gestión remota, facilitan la evasión fiscal y el lavado de activos, aunque no hay evidencia directa en este caso.
Mientras tanto, ‘Whathefav’ continúa operando en España, y las hijas de Zapatero mantienen un perfil bajo. ABC intentó contactar a O.R. y colaboradores de ‘El Server’, pero sin éxito, alimentando el misterio.











