Un talento precoz que emociona a Zaragoza
Con solo 10 años, Leo Cuena, alumno del colegio Cristo Rey Escolapios de Zaragoza, se ha proclamado campeón de España en las Olimpiadas de Tecnología y ha conseguido una mención de honor mundial entre más de 6.600 participantes.
El joven programador desarrolló una aplicación pensada para facilitar el uso del transporte público a las personas mayores, inspirándose en su abuela, a quien “muchas veces se le escapa el autobús por no entender la app del móvil”.
Un proyecto nacido de la empatía
El trabajo de Leo, realizado con Scratch, un programa de codificación visual para niños, convenció al jurado por su utilidad social y claridad en el diseño.
“Ella no entendía la aplicación del bus y pensé que podía hacer algo más sencillo”, explicó el joven.
Según su madre, Marta, el proyecto debía incluir un videojuego con una finalidad práctica: “Con la aplicación de Leo todo resultaba más intuitivo para las personas mayores”.
Reconocimiento dentro y fuera del aula
El logro ha sido celebrado en el colegio y en redes sociales. “Mis compañeros y amigos me dan la enhorabuena, y mi profesor Isaac me entregó un diploma por el campeonato”, cuenta Leo.
El docente, que lo acompañó durante todo el proceso, le dio libertad en la defensa ante el jurado al ver que “se desenvolvía con total naturalidad”.
En casa, el orgullo es absoluto. “No me cabe el orgullo en el cuerpo”, reconoce su madre. “Todo lo que hace Leo lo hace pensando en ayudar a los demás. Tiene un corazón enorme.”
De la programación al periodismo deportivo
Aunque ha brillado en un certamen tecnológico internacional, Leo asegura que la programación no es su primera opción. “De mayor quiero ser periodista deportivo y narrar partidos de fútbol en la radio”, confiesa con una sonrisa.
Aun así, su paso por las Olimpiadas de Tecnología demuestra una madurez y sensibilidad excepcionales, capaces de combinar la innovación con la empatía humana.












