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Lluvia de millones públicos para el fabricante de la baliza V16 que el Gobierno nos obliga a comprar

El sanchismo ha perfeccionado el arte de crear necesidades por decreto y luego regar con dinero público a las empresas encargadas de satisfacerlas. El caso de las balizas V16, obligatorias para todos los vehículos en España desde el pasado 1 de enero de 2026, huele a chamusquina institucional. Según ha revelado OKDIARIO, la empresa Kepar Electrónica SL, encargada de fabricar estos dispositivos para la inventora Netun Solutions, ha recibido nada menos que 2,3 millones de euros en ayudas públicas y avales del Gobierno de Pedro Sánchez en los últimos años.

Es el negocio del siglo: el Estado aprueba una ley que obliga a millones de españoles a pasar por caja para comprar un dispositivo que sustituye a los triángulos de toda la vida, y al mismo tiempo, el Ministerio de Hacienda y el de Industria abren el grifo de las subvenciones para los fabricantes. Una jugada maestra donde el ciudadano paga dos veces por el mismo plástico luminoso que, para colmo, se ha convertido en el objetivo favorito de los ladrones en toda España.

Millones en avales y subvenciones directas

La lluvia de millones para Kepar Electrónica, con sede en Zaragoza, no ha sido casual. A través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y de la empresa pública Red.es, el Ejecutivo de Sánchez ha ido concediendo diferentes ayudas desde 2020. Solo en avales para paliar los efectos del COVID-19 y por las consecuencias de la guerra de Ucrania, la firma ha sumado más de un millón de euros. A esto se añaden garantías de la Compañía Española de Reafianzamiento (Cersa) y subvenciones directas por miles de euros para «asesoramiento digital».

Resulta llamativo que una empresa privada, cuya facturación se ha disparado gracias a una imposición legal de la propia DGT, necesite además el respaldo financiero directo del Estado. ¿No es suficiente el beneficio que supone obligar a 27 millones de conductores a adquirir su producto? Para el Gobierno de Sánchez, parece que nunca es suficiente ayuda cuando se trata de empresas que operan en sectores «estratégicos» definidos por su propio criterio ideológico y comercial.

Vínculos políticos y sombras del pasado

Pero el asunto tiene más miga. Netun Solutions, la empresa inventora de la baliza y socia de Kepar, fue cofundada por dos ex guardias civiles y ha contado con un padrino de excepción: David Regades, líder del PSOE de Pontevedra y delegado del Consorcio para la Zona Franca de Vigo. En 2020, la compañía anunció con orgullo que trasladaba su producción desde China a Zaragoza gracias a la colaboración con el Gobierno. Un traslado que parece haber sido lubricado con esos 2,3 millones de euros de todos los españoles.

La obligatoriedad de la baliza V16 homologada ha sido una de las medidas más polémicas de la legislatura. Mientras expertos advierten de que los triángulos son perfectamente válidos y la ONU los sigue avalando, el Gobierno ha optado por un sistema electrónico que permite la geolocalización del vehículo. Un paso más hacia el control social que, además, llena las alforjas de empresas muy bien relacionadas con el aparato socialista. Mientras tanto, vemos cómo la pobreza infantil y la exclusión social suben sin que Red.es dedique millones a planes de asesoramiento para comedores sociales.

El sanchismo como agencia de colocación de negocios

Este patrón de comportamiento se repite en otros sectores. Ya hemos visto cómo se intenta favorecer a socios chinos en Cataluña con proyectos de lujo bendecidos por Salvador Illa. El «Capitalismo de Amiguetes» versión sanchista consiste en legislar para obligar y subvencionar para premiar. El ciudadano se queda en medio, con menos dinero en la cuenta y una baliza en el salpicadero que, como hemos visto, atrae a los cacos más que el oro.

Lo más grave es que este dispositivo V16 no soluciona los problemas de fondo de la seguridad vial, que pasan por el mantenimiento de las carreteras y una mayor presencia de la Guardia Civil de Tráfico, cuerpo que Sánchez ha castigado sistemáticamente con falta de recursos. Pero claro, invertir en asfalto no da contratos millonarios a empresas afines ni permite geolocalizar a la población.

Conclusión: Un atraco legal a plena luz

La baliza V16 es el símbolo de una época marcada por el autoritarismo blando y el despilfarro. Obligados a comprar, obligados a pagar subvenciones a los que nos venden el aparato y obligados a ver cómo el dinero se va en avales mientras la deuda pública asfixia el futuro nacional. Pedro Sánchez ha convertido España en un buffet libre para empresas con carné del partido, mientras el resto de los españoles solo pueden mirar la cuenta y, si tienen suerte, que no les roben la dichosa luz esta noche.

Desde este medio seguiremos denunciando cada contrato inflado y cada subvención arbitraria que salga del BOE. Los 2,3 millones a Kepar Electrónica son solo la punta del iceberg de un sistema que huele a podrido desde hace tiempo.

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