Los datos oficiales de subvenciones y de taquilla muestran justo lo contrario: una industria fuertemente subsidiada y con cada año mayor presupuesto
Loles León ha negado en televisión que el cine español viva de las “paguitas”, pero los datos oficiales de subvenciones y de taquilla muestran justo lo contrario: una industria fuertemente subsidiada, con resultados discretos en salas y poco respaldo real del público.
La frase de Loles León y el ejemplo de ‘Alimañas’
En ‘Lo de Évole’ (La Sexta), Loles León cargó contra quienes critican que el cine español viva de las subvenciones, tildándolos de pesados y negando la existencia de esas “paguitas”. Sin embargo, uno de los ejemplos que circulan en X desmonta su relato: la película ‘Alimañas’, en la que ella misma participó, recibió 1,6 millones de euros en ayudas públicas y apenas recuperó en taquilla una parte de ese dinero. Este caso ilustra un patrón: proyectos sostenidos con dinero del contribuyente que no encuentran una respuesta equivalente en las salas de cine.
Cuánto dinero público recibe el cine español
El Ministerio de Cultura, a través del ICAA, mantiene un entramado de ayudas directas a la producción, distribución, exhibición y promoción de cine español. En 2025, el Fondo de Protección a la Cinematografía incrementó su presupuesto para ayudas a la producción desde 65 millones hasta unos 106 millones de euros, un aumento de más del 60%.
A esto se suman partidas para salas de cine, creación de audiencias, escritura de guiones, desarrollo de proyectos y apoyo a lenguas cooficiales, que alcanzan unos 39 millones de euros adicionales. En conjunto, el volumen de dinero público destinado al sector supera ampliamente los 100 millones de euros anuales, configurando un sistema de subvenciones estructural, no puntual.
Poco público para tanto dinero
Pese a ese fuerte soporte del Estado, la recaudación del cine español en 2025 fue modesta. Según datos provisionales de Comscore, el cine español cerró 2025 con unos 79,1 millones de euros de taquilla y 12,27 millones de espectadores. Esto supone 3,19 millones de euros menos y 716.165 entradas menos que en 2024, es decir, se vende menos pese a mantener e incluso incrementar las ayudas. Frente a 2023, la caída es aún mayor: alrededor de un 7,8% menos de recaudación y un 6,8% menos de espectadores, consolidando una tendencia de estancamiento o retroceso.
Taquilla general y dependencia del contribuyente
Los datos globales de asistencia a salas en España muestran que el conjunto del cine —incluyendo el extranjero— congregó alrededor de 65 millones de espectadores en 2025, muy lejos aún de las cifras anteriores a la pandemia. Dentro de ese pastel ya reducido, el cine español se queda con apenas una fracción, pese al colchón de subvenciones estatales y autonómicas. El propio Ministerio de Cultura reconoce, en su página de ayudas, la existencia de líneas recurrentes de apoyo para producción, distribución y exhibición, confirmando que la estructura del sector descansa en la financiación pública.
La afirmación de que el cine español “no recibe paguitas” choca frontalmente con la realidad: el sector vive apuntalado por el dinero del contribuyente mientras una parte importante del público le da la espalda en la taquilla.











