La tormenta obliga a extremar precauciones al volante, porque la menor visibilidad causa más siniestros que el aquaplaning
La borrasca Leonardo atraviesa la Península y provoca lluvias intensas junto con carreteras cortadas en varias zonas, lo que complica la conducción diaria para miles de conductores que deben desplazarse. En ese sentido, la DGT ha recomendado que en las zonas especialmente afectadas no se circule por carretera, salvo que resulte imprescindible.
Carglass España advierte que la lluvia afecta gravemente la seguridad al volante, y destaca un dato poco conocido: la principal causa de siniestralidad en estas condiciones proviene de los problemas de visibilidad más que del riesgo de derrape por asfalto mojado.
Los riesgos de conducir durante la borrasca
La lluvia afecta la visibilidad en la conducción de varias maneras. Primero, hay menos luz ambiental y las gotas de agua reducen la distancia a la que se pueden ver objetos. Segundo, la lluvia cambia el entorno visual de los conductores, especialmente de noche, al filtrar la luz de los faros y oscurecer el asfalto.
Esto también reduce la visibilidad de las marcas viales y disminuye el contraste entre los objetos y su fondo. El efecto más peligroso es que la lluvia disminuye la capacidad de ver a través del parabrisas y, según un estudio, la visibilidad reducida se debe más a este problema en el parabrisas que a otros factores atmosféricos.
Diez consejos prácticos si es necesario circular con lluvia
La empresa especializada en lunas recomienda a los conductores que aumenten las precauciones durante episodios de precipitaciones fuertes y que apliquen los siguientes 10 consejos prácticos para mantener la seguridad.
1. Estado del Parabrisas y Limpiaparabrisas
Muchos conductores no verifican adecuadamente el estado del parabrisas, lo que afecta la visión. Es crucial asegurarse de que las escobillas estén en buen estado y se reemplacen con la frecuencia recomendada, ya que el agua en el cristal puede distorsionar la luz.
2. Estrategia Visual
Para enfrentar la lluvia, los conductores deben mirar más lejos en la carretera para mejorar su capacidad de anticipar situaciones, lo que reduce la carga mental y proporciona más tiempo de reacción.
3. Observación del Entorno
En condiciones de baja visibilidad, es importante observar las luces de los demás vehículos. Esto ayuda a entender la trayectoria de la carretera y posibles riesgos, sobre todo cuando hay camiones que pueden levantar agua al pasar.
4. Detenerse en un Lugar Seguro
Si la visibilidad es muy baja, se debe parar en un lugar seguro para evitar accidentes. Es recomendable avanzar buscando referencias en la carretera mientras se alterna la vista entre adelante y los lados.
5. ‘Leer’ el Asfalto
La apariencia del asfalto puede indicar su adherencia. Se deben evitar charcos y regueros que pueden causar aquaplaning, y se debe tener en cuenta que los asfaltos claros reflejan menos agarre.
6. Sistemas ADAS
Los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) pueden verse afectados negativamente por la lluvia, lo que aumenta el riesgo de salida de carril y colisiones. Es necesario ser consciente de estas limitaciones.
7. Cristales Empeñados
La lluvia puede hacer que los cristales se empañen más rápidamente. Un interior sucio del cristal dificulta el desempañado. Utilizar la ventilación adecuada en el vehículo puede ayudar a mantener una buena visibilidad.
8. Encender las Luces
En condiciones de lluvia, es aconsejable encender las luces de cruce (no las largas) para mejorar la visibilidad de otros conductores y viceversa. Las luces antiniebla traseras deben apagarse cuando mejoren las condiciones.
9. Aumentar la distancia de seguridad
Esta medida proporciona más tiempo para reaccionar a imprevistos y disminuye el agua levantada por los vehículos delante.
10. Uso de Tratamiento ‘Antilluvia’
Aplicar un tratamiento repelente de lluvia en el parabrisas mejora la visibilidad, especialmente de noche, haciendo que las gotas de agua se deslicen con mayor facilidad.












