El abandono del Gobierno de Sánchez: JUCIL clama desde hace años contra la dejadez del Ministerio del Interior dirigido por Marlaska
Los tripulantes de narcolanchas refugiados en el Guadalquivir, en Sevilla, han disparado directamente contra agentes de la Guardia Civil que intentaban interceptarlos, dejando tres miembros del GAR heridos leves. Marlaska, silencio…
Cuatro narcos detenidos y dos embarcaciones incautadas no ocultan la gravedad: mafias cada vez más violentas operan con impunidad bajo el Gobierno de Sánchez.
Denuncia de JUCIL: «Abandonados a nuestra suerte»
La asociación JUCIL clama desde hace años contra la dejadez del Ministerio del Interior dirigido por Marlaska.
En su tuit y comunicados, recuerdan colisiones fatales como la de Barbate, donde murieron Miguel Ángel González y David Pérez, y exigen más medios, personal y reconocimiento como profesión de riesgo. «Las promesas de Marlaska son vanas; los guardias civiles luchan solos contra mafias sofisticadas que navegan a toda velocidad y con maniobras suicidas», denuncian.
Violencia incontrolable bajo el Socialismo
Este tiroteo en el Brazo de la Torre (Aznalcázar) llega tras un temporal que permitió a más de 19 narcolanchas pasearse por Almería con total desvergüenza.
Alcaldes del PP como Juan Pedro García de Pulpí alzan la voz: «Estamos en Honduras; la Guardia Civil llega tarde por falta de efectivos». Mientras, el PP andaluz exige refuerzos urgentes, el Gobierno ignora las súplicas, priorizando agendas ideológicas sobre la seguridad.
Impunidad por pactos con proetarras
Este caos, con las narcolanchas campando por Andalucía y sobre el Guadalquivir sin problema alguno, es herencia, como señala VOX, de políticas blandas que favorecen al narco, vinculado a flujos migratorios descontrolados. Mientras, Interior pacta con independentistas y beneficia a los presos etarras y a su entorno.
En Cádiz y Málaga, embestidas diarias humillan a la Benemérita, sin protocolos para defenderse ni fusiles adecuados. Por ello, es grito es unánime: ¡Marlaska debe dimitir! España necesita mano dura, no rendición ante delincuentes que envenenan nuestras costas.
JUCIL grita: «¡Necesitamos respuestas!». La ciudadanía, harta, respalda a la Guardia Civil. Sánchez y sus socios, se preguntan hoy todos en redes sociales, hasta cuándo abandonarán a quienes nos protegen.












