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Los puntos clave del mensaje de Navidad de Felipe VI

‘La contienda política, legítima, pero en ocasiones atronadora, no debe impedir escuchar el auténtico pulso de la ciudadanía’  

En su décimo aniversario como Rey, Felipe VI pronunció su tradicional Mensaje de Nochebuena desde el Salón de Columnas del Palacio Real, abordando puntos clave de 2024.

El Rey inició su mensaje recordando la tragedia de la DANA, que dejó 223 víctimas mortales y devastación en Valencia. «Las personas que perdieron la vida y los desaparecidos merecen todo nuestro respeto y no debemos olvidar nunca el dolor y la tristeza que han dejado en sus familias», afirmó.

Reconoció además el sufrimiento de quienes han perdido sus hogares y las dificultades vividas, subrayando la necesidad de una mayor coordinación y eficacia entre las administraciones. En este contexto, destacó la solidaridad mostrada por el pueblo español y el trabajo incansable de vecinos, voluntarios, equipos de emergencia y fuerzas de seguridad.

‘Prevalece en la sociedad española una idea nítida de lo que conviene’

Esta entrega, dijo, es un ejemplo de cómo «por encima de las eventuales divergencias y desencuentros, prevalece en la sociedad española una idea nítida de lo que conviene, de lo que a todos beneficia y que, por eso, tenemos el interés y la responsabilidad de protegerlo y reforzarlo».

Felipe VI hizo un llamamiento explícito a que el bien común sea el eje central de los discursos y decisiones políticas. «Es responsabilidad de todas las instituciones», señaló, y reclamó que se mantenga como una prioridad en la gestión pública.

También insistió en la necesidad de alcanzar consensos, señalando que deben buscarse «en torno a lo esencial, no sólo como resultado, sino también como práctica constante». Subrayó que el consenso no debe eliminar la diversidad de opiniones, legítima en una democracia, sino evitar que esta diversidad impida reconocer un espacio compartido y común.

‘La contienda política, en ocasiones atronadora, no debe impedir escuchar el pulso de la ciudadanía’  

Como en ocasiones anteriores, el Monarca defendió con firmeza la Constitución, a la que calificó como el gran pacto de convivencia que sustenta nuestra democracia. Aseguró que, a pesar del tiempo transcurrido desde su aprobación, la concordia que la originó sigue siendo un pilar esencial.

El discurso también incluyó un mensaje directo a los líderes políticos, en un momento marcado por la crispación y el desencuentro entre partidos. Felipe VI les instó a practicar un «diálogo con altura y generosidad», recordando que este debe ser la base para definir la voluntad común y la acción del Estado.

Recalcó la importancia de escuchar la demanda de serenidad expresada por la ciudadanía, subrayando que «la contienda política, legítima, pero en ocasiones atronadora, no debe impedir escuchar el auténtico pulso de la ciudadanía».  

Inmigración y vivienda

El Rey también abordó dos preocupaciones fundamentales para los españoles: la inmigración y la vivienda. Sobre la primera, destacó la importancia de una gestión adecuada que evite tensiones sociales y proteja tanto las leyes como la dignidad humana.

También subrayó la necesidad de firmeza contra las redes de tráfico de personas y abogó por una convivencia basada en el respeto. En cuanto a la vivienda, un tema crucial especialmente para los jóvenes, animó a los actores implicados a buscar soluciones mediante el diálogo, señalando que «realmente podemos hacerlo».

Felipe VI cerró su mensaje destacando el potencial de España y su proyección tanto a nivel nacional como internacional. «España es un gran país», afirmó, recordando que el compromiso colectivo y la esperanza deben guiar las acciones hacia un futuro mejor.

Este mensaje se presentó como una invitación a la unidad, el consenso y la responsabilidad compartida en un momento clave para el país, reiterando los valores que han sostenido a la sociedad española en sus mayores desafíos.

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