El tren presentaba vibraciones «alarmantes», ruidos excesivos y una sensación general de inseguridad que no existía hace años
En las últimas horas se ha hecho viral un fragmento del programa ‘Horizonte’, de Cuatro, emitido recientemente, donde el economista Marc Vidal, conocido popularmente como «el de las gafas azules», protagonizaba un duro alegato sobre el deterioro del servicio de alta velocidad en España.
En medio del luto por la colisión de dos trenes AVE en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero, que ha dejado hasta el momento 39 fallecidos y más de 150 heridos, las declaraciones del analista se han viralizado las redes sociales.
Vidal, habitual tertuliano en el espacio presentado por Iker Jiménez, relató con tono indignado cómo su esposa viajaba habitualmente en AVE y cómo, en los últimos tiempos, el tren presentaba vibraciones «alarmantes», ruidos excesivos y una sensación general de inseguridad que no existía hace años. «Mi mujer iba en ese tren muchas veces y me decía: ‘esto no es normal, vibra como si se fuera a romper‘. Yo le contestaba que exageraba, pero ahora vemos que no», afirmó visiblemente afectado.
La decadencia del AVE
Lo dijo antes de extender la crítica al conjunto del sistema: «El AVE, que era orgullo nacional y símbolo de modernidad, se está yendo a la decadencia por falta de mantenimiento, por priorizar otras cosas y por una gestión política que ha abandonado la infraestructura».
El clip, compartido masivamente en X, TikTok e Instagram, acumula miles de reproducciones y reacciones divididas. Ya en su momento, usuarios aplaudieron la sinceridad de Vidal lo vieron como una denuncia necesaria ante el evidente deterioro de las vías, corroborado por múltiples testimonios de pasajeros habituales que reportan sacudidas intensas y retrasos frecuentes.
Revisiones urgentes
El accidente de Adamuz ha puesto en el foco el estado de la red AVE, con expertos señalando años de sobreexplotación sin inversiones proporcionales en mantenimiento.
Renfe y Adif han anunciado revisiones urgentes, pero el daño a la imagen del tren de alta velocidad español, durante décadas referente mundial, parece ya hecho. Las palabras de Vidal reflejaron entonces un malestar creciente: el miedo a que la «joya de la corona» del transporte español se convierta en un riesgo cotidiano.











