El voto efectivo se inclina en mayor medida hacia formaciones de izquierda como el PSOE, Sumar o Podemos asumiendo el cobro de ‘paguitas’
Los inmigrantes se sienten de derechas… pero su papeleta va mayoritariamente a la izquierda (salvo Venezuela). Es una de las conclusiones de un estudio publicado por ABC: “¿Qué votan los inmigrantes? Marroquíes, a la izquierda; venezolanos, a PP y VOX”, firmado por Luis Cano, que analiza el comportamiento electoral de los ciudadanos nacidos en el extranjero en España. Se trata de un grupo que ya representa aproximadamente la quinta parte de la población y que gana peso político gracias al récord histórico de nacionalizaciones en los últimos años.
Inmigrantes: un electorado creciente
Según el informe, la inmigración se ha convertido en uno de los temas centrales del debate político español por su rápido crecimiento demográfico. Los nacidos fuera de España ya suponen un porcentaje muy significativo de la sociedad y, sobre todo, un sujeto político activo con derecho a voto una vez obtenida la nacionalidad española.
Este colectivo no constituye un bloque monolítico: su orientación electoral varía notablemente según el país de origen, lo que lo convierte en un “nuevo caladero” de votos disputado por todos los partidos, lejos de ser patrimonio exclusivo de la izquierda o la derecha.
El artículo subraya una paradoja interesante: aunque los nacidos en el extranjero se autoubican, en promedio, en posiciones más conservadoras que los españoles de origen, su voto efectivo se inclina en mayor medida hacia formaciones de izquierda como el PSOE, Sumar o Podemos.
Diferencias marcadas por origen
El medio destaca dos patrones claros y contrastados:
- Los inmigrantes de origen marroquí (uno de los colectivos más numerosos con nacionalidad española) tienden a votar mayoritariamente a opciones de izquierda.
- Por el contrario, los procedentes de Venezuela muestran una clara preferencia por partidos de derecha, en especial el Partido Popular (PP) y VOX.
El informe subraya además que el aumento exponencial de nacionalizaciones en los últimos años (especialmente bajo gobiernos del PSOE) está ampliando el censo electoral con nuevos votantes que pueden resultar decisivos en contiendas ajustadas. Comunidades como la marroquí (cercana al millón de personas en España), la venezolana (más de 600.000, con fuerte ritmo de nacionalizaciones) o la latinoamericana en general ya influyen en muchos municipios y provincias.
Esta heterogeneidad complica las estrategias de los partidos: mientras la izquierda históricamente ha defendido políticas de regularización y acogida que podrían beneficiar su imagen entre algunos colectivos, son precisamente grupos de origen latinoamericano (sobre todo venezolanos, pero también cubanos o argentinos en algunos estudios) los que más se inclinan hacia el PP y VOX. Muchas veces por rechazo al régimen de Maduro y afinidad ideológica conservadora o liberal en lo económico.
Los inmigrantes con el PSOE
Informes previos de otros medios y demoscópicas (como GAD3, Opina360 o barómetros del CIS de 2025) han mostrado patrones similares: marroquíes, ecuatorianos, dominicanos o mexicanos más cercanos al PSOE; venezolanos, cubanos o argentinos más próximos al bloque PP-VOX.
En resumen, el informe de ABC pone de relieve que los inmigrantes nacionalizados no son un voto cautivo de nadie: su comportamiento electoral refleja más bien historias personales, contextos de origen y experiencias de integración que las posiciones genéricas sobre “más o menos inmigración”.
Con el censo electoral extranjero en expansión, entender estas dinámicas se ha convertido en una prioridad estratégica para todos los partidos.












