Los datos corresponden al último trimestre y reflejan un aumento significativo en las certificaciones generales de ejecución hipotecaria
Según los datos más recientes del Colegio de Registradores de la Propiedad, analizados por The Objective, las ejecuciones hipotecarias, embargos, que afectan a ciudadanos extranjeros en España muestran una clara concentración por nacionalidades.
Los marroquíes lideran la estadística, representando el 11,34% del total de certificaciones de vivienda por ejecución hipotecaria entre no españoles, seguidos muy de cerca por los rumanos (10,76%) y los británicos (10,47%).
En cuarta y quinta posición se sitúan los ecuatorianos, con un 7,56%, y los franceses, con un 3,2%. Estas cinco nacionalidades concentran más de la mitad de los casos de embargos que involucran a población extranjera, mientras que el resto de nacionalidades individuales no superan el 3% cada una.
Los datos corresponden al último trimestre del año anterior y reflejan un aumento significativo en las certificaciones generales de ejecución hipotecaria: un 71,7% más que el trimestre previo, alcanzando las 4.656 certificaciones. Andalucía (1.166), Cataluña (766) y la Comunidad Valenciana (754) son las regiones que acumulan el 57,69% del total nacional.
Perfil de los afectados
En cuanto al perfil de los afectados por embargos, el 88,48% de las ejecuciones corresponden a personas físicas y solo el 11,52% a personas jurídicas. Los extranjeros representan el 7,56% del total, aunque su peso ha disminuido ligeramente respecto al trimestre anterior.
Paralelamente, las daciones en pago (entrega de la vivienda para saldar la deuda) también repuntaron: se registraron 540 operaciones en el período, un 61,7% más que en el trimestre previo. Entre los extranjeros, que supusieron solo el 3,58% de estas daciones, los británicos destacaron con el 36,84% de los casos, seguidos de los rumanos (15,79%).
Mayor presión financiera
Aunque estas cifras indican una mayor presión financiera en ciertos colectivos inmigrantes y residentes extranjeros, los expertos recuerdan que los niveles actuales siguen siendo muy inferiores a los registrados durante la crisis hipotecaria de 2012-2014, cuando se iniciaron hasta 65.778 ejecuciones en un solo año y las daciones en pago alcanzaron máximos históricos.
El incremento de ejecuciones se enmarca en un contexto de tipos de interés elevados en los últimos años, encarecimiento del crédito y mayor vulnerabilidad de algunos hogares ante el alza de precios de la vivienda y otros gastos. Sin embargo, el mercado hipotecario español muestra signos de estabilización en 2026, con la hipoteca fija ganando terreno.











