Rendición corporativa de Occidente: McDonald’s oculta la comida todo el día para complacer el ayuno islámico
Hamburguesas vacías durante el día mientras Occidente se autocensura para no ofender al Islam. Así es: McDonald’s vacía sus propias hamburguesas por miedo al Ramadán. La rendición corporativa de Occidente ya es oficial.
De esta manera, McDonald’s se convierteen Dhimmi corporativo: envases vacíos durante el Ramadán para no “tentar” a los musulmanes.
McDonald’s se arrodilla una vez más ante el islamismo radical: en Alemania, la multinacional ha lanzado una campaña publicitaria que muestra envases completamente vacíos durante todo el día mientras dura el Ramadán, solo para «llenarlos» mágicamente con hamburguesas y patatas fritas al atardecer, justo cuando termina el ayuno musulmán.
Esta acción, ideada por la agencia Scholz & Friends y sincronizada con los horarios solares y de oración locales, pretende ser un «gesto de respeto» hacia los cerca de seis millones de musulmanes que viven en Alemania.
«Feliz Ramadán»
Durante las horas de ayuno, nada de comida en las vallas digitales: solo cajas vacías, contenedores sin patatas, el emblema amarillo y rojo sin contenido. Al caer el sol, ¡zas!, aparece la comida como por arte de magia. El mensaje explícito: «Feliz Ramadán».
Lo que McDonald’s presenta como sensibilidad cultural es, en realidad, una sumisión vergonzosa y una humillación autoimpuesta ante una minoría religiosa en un país cristiano-occidental.
Sumisión cultural selectiva
Mientras los alemanes de toda la vida ven cómo una de las marcas más icónicas del capitalismo global oculta deliberadamente su producto estrella para no «ofender» o «tentar» a quienes practican el Ramadán, nadie parece preguntarse por qué no hay campañas equivalentes que respeten la Cuaresma cristiana con iglesias vacías o cruces tapadas durante 40 días.
Esta no es inclusión: es sumisión cultural selectiva. McDonald’s no hace lo mismo en Navidad con los ateos militantes ni en Semana Santa con los veganos radicales. Solo cuando se trata del Islam se activa el modo «respeto absoluto», vaciando literalmente sus anuncios para no incomodar.
El resultado es una multinacional americana enseñando a los europeos cómo autocensurarse para complacer a una religión que, en muchos países de origen, prohíbe o persigue otros credos y estilos de vida.
Traición de McDonald’s a Occidente
En un continente que ya sufre los efectos de la islamización progresiva —desde zonas donde la sharia informal se impone en barrios enteros hasta el aumento de la delincuencia ligada a la inmigración masiva—, ver a McDonald’s vaciar sus propias hamburguesas en las calles alemanas es el símbolo perfecto de la rendición de Occidente: primero las vallas publicitarias, luego las costumbres, después las libertades.
Mientras tanto, en redes sociales algunos aplauden la «creatividad» y la «empatía», pero muchos otros ven lo evidente: no es marketing inclusivo, es dhimmitud corporativa pagada con nuestros euros.
McDonald’s Alemania: «Feliz Ramadán»… y triste Europa. La gran traición de McDonald’s: primero vacía las vallas, mañana vaciará nuestras tradiciones.












