Sánchez se ve forzado a comparecer en el Congreso y dice que ya se están asumiendo responsabilidades: Moncloa cree que nada señala a Transportes
Nuevo golpe a la credibilidad del Gobierno de Pedro Sánchez. Y es que Moncloa se empeña en negar lo evidente: la investigación preliminar sobre el trágico descarrilamiento en Adamuz (Córdoba) apunta directamente a un fallo grave en la infraestructura gestionada por el Ministerio de Transportes y Adif, bajo control absoluto del Ejecutivo socialista.
Según los avances de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), la vía presentaba una rotura previa al paso del tren Iryo, lo que provocó el descarrilamiento y el posterior choque con un Alvia.
Este siniestro, que se suma a una negra racha de incidentes ferroviarios en apenas unos días, pone en jaque la supuesta modernización y mantenimiento de la red que tanto presume el Sanchismo.
Las obras de mejora en ese tramo se terminaron en mayo de 2025 y fueron inspeccionadas en octubre sin detectar anomalías, pero la realidad ha estallado demostrando la incompetencia o la negligencia de quienes debían garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Cinismo político
Desde Moncloa, en un ejercicio de cinismo político, insisten en que “la investigación no señala al Ministerio de Transportes” y descartan cualquier dimisión.
Fuentes gubernamentales de Moncloa señaladas por ABC llegan a afirmar que “no tenemos nada que apunte a Transportes”, mientras el ministro Óscar Puente se atrinchera declarando que está “absolutamente capacitado” y que solo habrá responsabilidades “por acción u omisión”. Una forma elegante de decir que nadie importante va a pagar por esto.
Pedro Sánchez, forzado a comparecer en el Congreso tras la presión del PP y VOX, repite su mantra de que el Gobierno “asume todas las responsabilidades desde el primer minuto”, aunque en la práctica se limita a promesas de apoyo a las víctimas y a diluir la tragedia mezclándola con discursos internacionales.
El PP, liderado por Alberto Núñez Feijóo, ha sido claro: “El estado de las vías es el reflejo del estado de la nación”. Un país con infraestructuras en precario, con falta de personal y medios en Adif para detectar defectos, y con un Gobierno más preocupado por controlar el relato que por asumir consecuencias reales.
Defensa a ultranza de Óscar Puente
Mientras, el PSOE y sus socios de Sumar defienden a ultranza a Puente y piden más inversión en ferrocarril, pero evitan mencionar que bajo su mandato se han priorizado otros gastos ideológicos por encima de la seguridad básica.
Este accidente no es la consecuencia previsible de años de dejadez, politización de las empresas públicas y un Ejecutivo que prefiere culpar a “bulos” de la oposición antes que mirarse al espejo. Mientras, la confianza en el ferrocarril, pilar del transporte público, se desmorona al mismo ritmo que lo hizo aquella vía en Adamuz.












