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Óscar Puente muestra su dolor en el Senado… «por no dormir más de 3 horas»

Mientras el ministro se queja de insomnio, una niña de seis años se ha quedado huérfana y decenas de familias lloran a sus muertos

En una comparecencia que ha sido un auténtico bochorno para el Gobierno de Pedro Sánchez, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha protagonizado hoy en el Senado una sesión de casi tres horas. En ella, en lugar de asumir responsabilidades por la tragedia de Adamuz, ha optado por echar balones fuera, victimizarse y atacar a la oposición.

Recibido entre sonoros gritos de «¡Dimisión! ¡Dimisión!» de la bancada popular, Puente ha mirado para otro lado, repitiendo el guion sanchista de «transparencia» mientras las familias de las víctimas claman justicia.

El colmo de la desvergüenza llegó cuando Puente, en un tono lacrimógeno digno de un culebrón, pidió a los españoles que se pusieran en su lugar: «Desde el domingo de la semana pasada no sé si he dormido más de 3 horas al día».

Ese es el argumento del responsable máximo de unas vías que, según la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios), podrían haber fallado por una soldadura rota en una línea supuestamente «renovada integralmente».

Se queja de insomnio

Mientras el ministro se queja de insomnio, una niña de seis años se ha quedado huérfana y decenas de familias lloran a sus muertos. Como si las 45 víctimas hubieran dormido a pierna suelta tras el descarrilamiento de dos trenes Alvia e Iryo.

No contento con su autocompasión, Puente invocó a esa falta de sueño, como el presidente Sánchez con el estado de su estómago: “son las cinco y aún no he comido”.

Sánchez, ausente

Precisamente hoy Pedro Sánchez no estaba el Senado… Ausente, por supuesto, con la excusa de su agenda europea, la misma que no le impidió selfies en Bruselas mientras España enterraba a sus muertos.

Puente lo justificó con cinismo: «¿Los 80 muertos de Angrois no merecían que Rajoy fuera al Congreso?». Pero el ministro olvida que en Angrois dimitieron responsables, no se escondieron tras victimismos ni contrataron empresas ligadas al PSOE por 6,2 millones sin justificar, como se ha destapado en la línea de Adamuz.

Todo excusas, cero responsabilidades

  • Llegada humillante: Gritos de «¡Dimisión!» del PP al entrar Puente, aplausos tibios del PSOE. El senador popular Antonio Silván le espetó: «Mentirle a un país entero le invalida para ser ministro», calificando Adamuz como «crónica de una tragedia anunciada» por falta de mantenimiento real.
  • Defensa endeble: Insistió en que la vía «no está abandonada», con «renovaciones progresivas», inspecciones «por encima de lo recomendado» (cinco auscultaciones dinámicas, ultrasonidos…) y «no se ha mentido ni ocultado nada». ¿Contradicciones? Las vías tenían marcas en los cinco primeros vagones del Iryo, posible rotura de carril, pero él lo niega todo. Adif figura en portales públicos, dice, ignorando que mintió sobre la hora de llegada el día del accidente, desmentido por el propio PSOE.
  • Ataques a la oposición: Acusó al PP de «desinformación neofascista» y bulos, mientras Feijóo anuncia comisión de investigación en el Senado con mayoría absoluta popular. Sobre Rodalies (Gelida y caos catalán): asumió «fallos», pero culpó al Govern de Aragonès.
  • Víctimización total: «No me escondo», repite, pero ni dimite ni asume. Sánchez lo alaba por «dar la cara», pero la cara que da es la de un Gobierno que juega a la ruleta rusa con infraestructuras: avisos de maquinistas ignorados (34 de uno solo), huelga convocada por SEMAF y paquete de ayudas que huele a «no repetir Angrois» sin cambios reales.

Dimisión, dimisión

La oposición, con razón, no traga: «Han estado jugando a la ruleta rusa y salió la bala», gritó un senador del PNV. El PP exige comisión ya, y VOX y otros corean «¡Dimisión!». Mientras, Sánchez prepara homenaje en Huelva sin asistir al funeral de Estado. Son prioridades socialcomunistas.

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