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Pedro Sánchez declara en el juzgado por la piñata de Ferraz y afirma que fue una “manifestación brutal de odio”

El caso judicial por la piñata colgada en Nochevieja frente a la sede del PSOE en la calle Ferraz continúa generando polémica. Mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha denunciado ante el juzgado que los hechos constituyeron una “manifestación brutal de odio” y una amenaza contra su familia, la defensa de uno de los investigados sostiene que no existe delito alguno y que todo se ha exagerado políticamente.

La declaración escrita del jefe del Ejecutivo ha sido remitida al Juzgado de Instrucción número 26 de Madrid, dentro de las diligencias abiertas por un presunto delito de amenazas derivado de los actos ocurridos el 31 de diciembre de 2023 durante una concentración en las inmediaciones de la sede socialista.

Sánchez asegura que lo ocurrido fue “una manifestación brutal de odio”

En su declaración judicial, Pedro Sánchez explica que tuvo conocimiento de los hechos a primera hora del 1 de enero de 2024, cuando las portadas de numerosos medios de comunicación recogían las imágenes de la protesta celebrada durante la noche anterior en la calle Ferraz. El presidente afirma que también medios internacionales se hicieron eco del episodio, lo que contribuyó a amplificar su repercusión pública.

Según relata en su escrito, lo que en apariencia había sido convocado como un acto simbólico o festivo para despedir el año frente a la sede del PSOE terminó convirtiéndose, a su juicio, en una acción organizada de intimidación política.En particular, el jefe del Ejecutivo destaca el momento en que una figura que representaba su persona fue colgada de un semáforo y posteriormente golpeada, apaleada y quemada, mientras los hechos eran retransmitidos en directo en redes sociales.

Sánchez sostiene que lo ocurrido “iba mucho más allá del mero cuestionamiento de la acción del poder ejecutivo o de la institución de la presidencia del Gobierno”, y que se trató de “una manifestación brutal de odio encaminada a crear un clima de amenaza física real hacia mi persona y mi familia”.

El presidente habla de amenazas e insultos durante la protesta

En su declaración, el presidente afirma que durante la concentración se profirieron graves ofensas e insinuaciones homicidas, algunas de las cuales —según indica— alcanzaban incluso a miembros de su familia. A su juicio, la exhibición de la figura que representaba su persona y su posterior destrucción constituyó una escenificación de violencia política, amplificada además por su retransmisión en directo y por los comentarios que se difundían en redes sociales.

Según explica en el documento remitido al juzgado, durante la retransmisión de los hechos abundaban comentarios violentos, soeces e injuriosos contra su integridad, lo que a su entender contribuyó a crear un clima de intimidación. Pedro Sánchez también advierte de que ese tipo de actos pueden actuar como antesala de la violencia física, al fomentar la deshumanización del adversario político.

En su escrito, Sánchez sostiene que el episodio no solo afectó a su persona, sino también a trabajadores y militantes del PSOE, quienes podrían verse expuestos a agresiones por su vinculación con el partido.

Sánchez denuncia una estrategia de deshumanización

En otro de los pasajes de su declaración, el jefe del Ejecutivo afirma que los hechos forman parte de una estrategia de deshumanización y acoso político alimentada en redes sociales. Según su análisis, el acto de Nochevieja en Ferraz materializó un salto “sin precedentes” desde el terreno de lo virtual al mundo real, trasladando al espacio público mensajes de odio que hasta entonces se difundían principalmente en internet.

En ese sentido, el presidente considera que el perjuicio sufrido es “en cierto modo irreparable”, ya que el acto pretendía —según afirma— desprestigiar y perseguir políticamente su figura. Además, advierte de que la violencia simbólica y verbal suele preceder históricamente a la violencia física, por lo que considera necesario que este tipo de comportamientos no queden impunes.

Frente a esta interpretación, la defensa de uno de los investigados ofrece una versión completamente distinta de lo ocurrido.

El letrado Jesús Santorio Lorenzo, abogado de uno de los participantes en la concentración, sostiene que no está claro siquiera que el muñeco representara al presidente del Gobierno y que, en todo caso, el contexto fue festivo.

“Desconocemos si realmente el muñeco representaba a Pedro Sánchez, pero en cualquier caso era una piñata con un monigote con nariz de Pinocho, con caramelos en su interior, todo ello en un ambiente de festividad y jolgorio, en un contexto de mera queja y crítica política”.

El abogado considera además que el caso carece de recorrido penal y que debería cerrarse.

“Este caso se ha utilizado como una bomba de humo, no hay caso. Ni tan siquiera consideramos que los hechos sean constitutivos de delito y solicitaremos el sobreseimiento y archivo de las actuaciones. Son un grupo de chavales que lo único que desean es seguir con su vida y olvidar este asunto”.

Una investigación judicial aún en marcha

La investigación continúa abierta mientras el juzgado analiza las pruebas y las declaraciones incorporadas al procedimiento.

Las diligencias policiales describen cómo durante la concentración varias personas golpearon una figura que representaba al presidente del Gobierno tras ser colgada de un semáforo en las inmediaciones de la sede del PSOE. En este contexto, el juez solicitó formalmente al presidente del Gobierno que respondiera por escrito a tres cuestiones: cuándo tuvo conocimiento de los hechos, por qué medio se enteró de ellos y qué perjuicios considera haber sufrido.

Mientras la acusación sostiene que se trató de un acto de odio con amenazas, la defensa insiste en que se trató de una protesta simbólica en un ambiente festivo y que el procedimiento debería archivarse. La decisión final dependerá ahora del criterio del juzgado, que deberá determinar si lo ocurrido aquella Nochevieja frente a la sede socialista constituye un delito o entra dentro del ámbito de la crítica política en una democracia.

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