Sánchez sigue dando la espalda a cientos de miles de agricultores: advierten que sin mayores garantías, el futuro del campo está en riesgo
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha defendido con vehemencia el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, calificándolo de «extraordinaria noticia para Europa y sin duda también para España«.
En una comparecencia en el Congreso de los Diputados, Sánchez argumentó que este pacto, negociado durante más de 25 años con países como Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, establece un marco de «predictibilidad, seguridad y respeto a un orden» en un contexto internacional marcado por decisiones unilaterales, como las de Donald Trump, a quien acusó de imponer «la ley de la selva» en el comercio global.
Sánchez se mostró «muy consciente» de las preocupaciones del sector agrario, destacando que el Parlamento Europeo ha aprobado recientemente salvaguardas agrícolas para proteger a los productores comunitarios.
Sánchez habla de fortalecer alianzas
Estas medidas permitirían suspender o dificultar la entrada de productos latinoamericanos si estos generan un daño significativo a los agricultores europeos. «Afortunadamente, hay muchos bloques regionales que quieren asociarse con la Unión Europea», añadió el presidente, enfatizando la necesidad de fortalecer alianzas estratégicas frente a rupturas comerciales unilaterales.
Sin embargo, sus declaraciones coincidieron con una masiva movilización de agricultores y ganaderos en las calles de Madrid. Alrededor de 8.000 manifestantes, acompañados por unos 500 tractores procedentes de toda España, se concentraron en la capital convocados por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi).
Los participantes desfilaron contra hasta el Ministerio de Agricultura con lemas como «En defensa del campo que alimenta a Europa» y «Cuando el campo se levanta, Europa se detiene. No a Mercosur», expresando su rechazo al acuerdo, al que consideran una amenaza que «los llevará a la ruina».
Recortes de la PAC
Las quejas de los agricultores se centran en la competencia desleal de productos importados que no cumplen con los mismos estándares sanitarios y ambientales exigidos en la UE, así como en los recortes previstos en la Política Agrícola Común (PAC).

«Todos tenemos la costumbre de comer y queremos que sea bueno para la salud. Los primeros afectados somos los profesionales, pero luego lo serán los consumidores», declaró un representante del sector durante la protesta. Movilizaciones similares se registraron en Sevilla, ampliando el descontento a otras regiones.
Mientras el Gobierno defiende el acuerdo con Mercosur como una oportunidad estratégica, los agricultores advierten que sin mayores garantías, el futuro del campo español está en riesgo. Los organizadores de las protestas han anunciado que continuarán las acciones si no se atienden sus demandas.











