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Pedro Sánchez proclama ‘No a la Guerra’ mientras arma a su ‘terrible’ Irán con 7 millones de euros

España ha vendido a Irán detonadores, explosivos, reactivos de laboratorio y software de control desde que Sánchez llegó al poder

Pedro Sánchez, el maestro del doble rasero, ha sido pillado en una contradicción flagrante que deja al descubierto su falsa pose pacifista. Mientras el presidente del Gobierno resucita el ‘No a la Guerra’ para negarse a colaborar con Estados Unidos e Israel en la ofensiva contra el régimen teocrático de Irán, su Ejecutivo ha autorizado la exportación de casi 7 millones de euros en material de doble uso —apto para fines militares— al mismo país que califica de “terrible” en sus discursos.

Según desvela OkDiario, basándose en datos oficiales del propio Gobierno, España ha vendido a Irán detonadores, explosivos, reactivos de laboratorio y software de control desde que Sánchez llegó al poder.

Estos productos, clasificados como de “doble uso” (civil y militar), podrían estar fortaleciendo el arsenal del ayatolá y sus proxies terroristas, justo cuando el mundo occidental se une para frenar la amenaza iraní. Fuentes del Ministerio de Comercio confirman que estas exportaciones se han realizado con todas las autorizaciones pertinentes, pero ¿quién cree que Sánchez no sabía nada?

Esta revelación llega en el peor momento para el líder socialista. Apenas horas después de bloquear el uso de las bases de Rota y Morón a los aliados estadounidenses —provocando amenazas de represalias diplomáticas y comerciales desde la Casa Blanca de Trump—, ahora sale a la luz que España ha estado engordando las arcas y capacidades de Irán. “No seremos cómplices de la guerra”, bramaba Sánchez desde Moncloa, pero parece que sí es cómplice de armar a un régimen que financia el terrorismo, oprime a su pueblo y amenaza la estabilidad global.

‘No a la guerra’ como cortina de humo

La oposición conservadora no ha tardado en denunciar esta farsa. Fuentes del PP y VOX acusan a Sánchez de priorizar sus alianzas con la izquierda radical y sus postureos electorales por encima de la seguridad nacional y los intereses de España. “Mientras Trump nos amenaza con visados restringidos y embargos por nuestra ‘traición’, Sánchez vende material que podría usarse contra nuestros aliados. Es la definición de hipocresía”, ha declarado un portavoz popular.

Pero el daño va más allá: esta doble moral expone a España al ridículo internacional. Y el planteamiento de expertos militares es claro: ¿Cómo puede Sánchez predicar la paz en la ONU y rechazar la OTAN mientras su Gobierno lucra con exportaciones a un estado paria? Esto muestra a Sánchez como un líder incoherente, un oportunista que dice una cosa y hace la contraria. El ‘No a la Guerra’ de Sánchez no es más que una cortina de humo para ocultar su apoyo encubierto a regímenes autoritarios. Las consecuencias: aislamiento, pérdida de credibilidad y riesgos para nuestra economía.

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