La UE contrató con la farmacéutica la adquisición de hasta 1.800 millones de dosis de vacunas contra la Covid-19: el gran negocio
Pandemia, confinamientos, laboratorios farmacéuticos, vacunaciones obligatorias, compras y presentas contrataciones irregulares con empresas como Pfizer y la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen implicada. Es el caso ‘Pifzergate’.
Y ya al fin, la propia Comisión Europea (CE) ha reconocido que existieron mensajes de texto entre Von der Leyen y el consejero delegado de Pfizer durante la negociación del contrato para la adquisición de hasta 1.800 millones de dosis de vacunas contra la Covid-19.
Lo hace tras años de evasivas, y forzada por una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que consideró que Bruselas “no explicó de forma plausible” por qué se había negado a entregar esos intercambios.
La admisión llega tarde. Porque para cuando la Comisión lo ha confirmado, los mensajes ya no existen. Según The New York Times, el jefe de gabinete de Von der Leyen, Björn Seibert, revisó esos SMS en verano de 2021.
La clave está en que la primera solicitud oficial de acceso a los mensajes fue presentada en mayo de ese mismo año, lo que significa que la decisión de no conservarlos se tomó después de haber sido solicitados por la prensa.
La CE sostiene que los mensajes trataban solo cuestiones de calendario y no tenían contenido que justificase su conservación.
Los mensajes fueron leídos por un alto cargo cuando ya existía una solicitud oficial de acceso. Pero no se registraron, no se conservaron y nunca fueron entregados.
Mala administración
La defensora del pueblo de la Unión Europea ya había señalado en 2022 que se había incurrido en “mala administración” por no buscar de forma adecuada los mensajes. Ahora se confirma que sí se revisaron en el momento en que ya se estaban pidiendo, y que la institución optó conscientemente por no archivarlos.
La portavoz de la Comisión, Paula Pinho, reiteró que no hay obligación de registrar ni conservar contenidos que no requieran seguimiento administrativo. La sentencia del Tribunal no impugnó formalmente esa norma, pero las críticas por la opacidad del proceso siguen acumulándose.
Un escándalo que no se apaga
El Pfizergate ha sido una fuente constante de desgaste para Ursula von der Leyen. El escándalo llegó a provocar una moción de censura este verano, aunque no prosperó.
Von der Leyen descalificó la iniciativa parlamentaria tachándola de “teorías conspirativas desacreditadas”. Pero ahora, existe la confirmación oficial de que los mensajes existieron y no se conservaron.








