Pilar Alegría, ha sido pillada utilizando fondos del Gobierno central para un flagrante ejercicio de propaganda personal
La ministra y líder del PSOE en Aragón, Pilar Alegría, ha sido pillada utilizando fondos del Gobierno central para un flagrante ejercicio de propaganda personal.
Según revela OkDiario, Alegría destinó cerca de 300.000 euros de dinero público a una campaña de autobombo justo después de ser nombrada secretaria general del PSOE aragonés. Este gasto, financiado con recursos de todos los españoles, se empleó en publicidad institucional para ensalzar su figura al frente del partido, en un claro ejemplo de cómo el socialismo confunde las instituciones con su maquinaria partidista.
OkDiario detalla que esta inversión millonaria se produjo en el contexto de su ascenso al liderazgo regional, un movimiento impuesto desde Ferraz para controlar el partido tras la era Lambán. Lejos de ser una gestión eficiente, este derroche representa la esencia del Sanchismo: usar el poder público para perpetuarse en el cargo, mientras los problemas reales de los aragoneses —despoblación, infraestructuras o empleo— quedan en segundo plano.
Resultados desastrosos
Y los resultados no podían ser más desastrosos. A pesar de esta inyección masiva de propaganda pagada con impuestos, las encuestas actuales pintan un panorama catastrófico para el PSOE en Aragón.
Sondeos recientes, como los de SocioMétrica y A+M publicados en diciembre de 2025, otorgan a los socialistas apenas entre 17 y 19 escaños, con un voto en torno al 24-26%, lo que supondría una pérdida de hasta seis diputados respecto a 2023 y el peor resultado histórico del partido en la región. El PP de Jorge Azcón se dispara hasta los 29 escaños, rozando la mayoría absoluta, mientras VOX consolida y multiplica su crecimiento.
Rechazo ciudadano al PSOE
Este fracaso evidencia el rechazo ciudadano al socialismo intervencionista y clientelar que representa Alegría. Millones gastados en autopromoción y, aun así, los aragoneses castigan al PSOE con una caída libre. Es hora de que los socialistas rindan cuentas por este abuso de poder y por su incapacidad para conectar con la realidad, mientras la derecha avanza con propuestas sólidas y responsables.












