Necesitaron cinco descargas para reducir a un africano que esgrimía un destornillador y una barra de hierro contra los viandantes del distrito de Tetuán
Este lunes se ha divulgado un suceso de la tarde del pasado viernes, protagonizado por un violento ladrón senegalés con papeles falsos de identidad que, fuera de sí, amenazaba con apuñalar con un destornillador a la gente que se cruzaba por su camino en el distrito madrileño de Tetuán. Finalmente tuvo que ser reducido con múltiples descargas de pistolas paralizantes táser por agentes de la Policía Nacional y Municipal.
Sobre las 17.15 horas del pasado viernes varios testigos alertaron de un varón que caminaba de forma errática por la calle San Benito mientras amenazaba de muerte a las personas que se cruzaban en su camino, lo que generó alarma inmediata entre los vecinos.
Amenazó con matar a unos ancianos
Según recoge El Correo de Pozuelo, un matrimonio de avanzada edad sufrió especialmente su agresividad, ya que el individuo les recriminó que caminaran por la acera y les gritó que los iba a matar.
Los agentes de la Policía Municipal llegaron primero al lugar y localizaron al sospechoso, un hombre senegalés de 26 años, que portaba un destornillador y una barra metálica. A pesar de las órdenes repetidas para que arrojara las armas, el hombre ignoró las instrucciones, avanzó de manera imprevisible y mantuvo una actitud amenazante que ponía en riesgo a los policías y a los transeúntes.
Ante el peligro inminente, un agente de la Policía Municipal disparó tres veces con su pistola eléctrica táser, pero los impactos no lograron derribarlo ni detener su comportamiento violento. Más tarde, cuando se incorporaron efectivos de la Policía Nacional, realizaron dos descargas adicionales con otro dispositivo.
Hasta cinco descargas para someter al violento ladrón
Aunque tampoco provocaron la caída inmediata, las descargas finalmente consiguieron que el individuo soltara el destornillador, lo que permitió a los agentes inmovilizarlo, reducirlo y esposarlo sin más resistencia. Durante la intervención recuperaron también una barra metálica y una cartera que el detenido había sustraído ese mismo día a una mujer, según verificaron después en comisaría.
Los agentes descubrieron que la identidad que proporcionó el arrestado era falsa y no coincidía con su filiación real. Los servicios sanitarios atendieron al hombre y confirmaron que no presentaba lesiones graves. Posteriormente lo pusieron a disposición judicial, donde se le imputan delitos de amenazas graves, atentado contra agentes de la autoridad, hurto y falsedad en la identificación.











